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RESOLUCION 60 de 2024

por la cual se incluye la manifestación ‘Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’ en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional, y se aprueba su Plan Especial de Salvaguardia (PES).

Tipo
RESOLUCION
Número
60
Año
2024
Entidad
Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
Fuente
Ver el documento original en SUIN (Sistema Único de Información Normativa)

Texto completo

El Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, en ejercicio de las facultades legales que le confiere el numeral 2 del artículo 11-1 de la Ley 397 de 1997, adicionado por el artículo 8° de la Ley 1185 de 2008, el Decreto Único Reglamentario del Sector Cultura - DUR-SC 1080 de 2015, modificado, adicionado y parcialmente sustituido por el Decreto número 2358 de 2019, el Decreto número 2120 de 2018 y,

CONSIDERANDO:

Que por mandato del artículo 2° de la Ley 2319 de 2023, se cambió la denominación del Ministerio de Cultura por la de “Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes”. Por consiguiente, en lo sucesivo, donde las normas se refieran al Ministerio de Cultura, aplicará la designación actual.

Que el artículo 11-1 de la Ley 397 de 1997 (adicionado por el artículo 8° de la Ley 1185 de 2008), prevé que:

“El patrimonio cultural inmaterial está constituido, entre otros, por las manifestaciones, prácticas, usos, representaciones, expresiones, conocimientos, técnicas y espacios culturales, que las comunidades y los grupos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio genera sentimientos de identidad y establece vínculos con la memoria colectiva. Es transmitido y recreado a lo largo del tiempo en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia y contribuye a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.

1. Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial podrán ser incluidas en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial.

Cualquier declaratoria anterior como bien de interés cultural del ámbito nacional respecto de las manifestaciones a las que se refiere este artículo quedará incorporada a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial a partir de la promulgación de esta ley.

2. Plan de Salvaguardia.
Con la inclusión de una manifestación cultural en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial se aprobará un Plan Especial de Salvaguardia orientado al fortalecimiento, revitalización, sostenibilidad y promoción de la respectiva manifestación.

(...)

4. Competencias.
La competencia y manejo de la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial corresponde al Ministerio de Cultura en coordinación con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, y a las entidades territoriales según lo previsto en el artículo 8° de este Título.

En todo caso, la inclusión de manifestaciones en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial deberá contar, según el caso, con el concepto previo favorable del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, o de los respectivos Consejos Departamentales o Distritales de Patrimonio Cultural”.

Que al tenor de lo dispuesto en el numeral 1 del artículo 2° del Decreto número 2120 de 2018, una de las funciones generales del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, es la de “Proteger, conservar, rehabilitar y divulgar el Patrimonio Cultural de la Nación como testimonio de la identidad cultural nacional, tanto en el presente como en el futuro”.

Que los Títulos I y II de la Parte V del Libro 2 del Decreto número 1080 de 2015, modificados por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, regulan lo relativo al “OBJETO, INTEGRACIÓN, DEFINICIONES, FOMENTO Y TITULARIDAD DEL PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL,” y a la “LISTA REPRESENTATIVA DE PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL”, respectivamente.

Que el artículo 2.5.2.4 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, prevé:

“Campos de alcance de la lista representativa de patrimonio cultural inmaterial. La LRPCI se podrá integrar con manifestaciones que correspondan a uno o varios de los siguientes campos:

1. Lenguas, lenguajes y tradición oral. (...)

3. Conocimiento tradicional sobre la naturaleza y el universo.
Conocimiento que los grupos humanos han generado y acumulado con el paso del tiempo en su relación con el territorio, el medio ambiente y la biodiversidad.

5. Producción tradicional y propia.
Conocimientos, prácticas e innovaciones propias de las comunidades locales relacionados con la producción tradicional agropecuaria, forestal, pesquera, la recolección de productos silvestres y los sistemas comunitarios de intercambio

6. Técnicas y tradiciones asociadas a la fabricación de objetos artesanales.
Comprende el conjunto de prácticas familiares y comunitarias asociadas a la elaboración de objetos utilitarios u ornamentales producidos con técnicas artesanales aprendidos a través de la práctica.

7. Artes. (…)

11. Cultura culinaria.
Sistema de conocimientos, prácticas y procesos sociales relacionados con la producción, la consecución, la transformación, la preparación, la conservación, el manejo y el consumo tradicional de alimentos, que comprende formas de relacionamiento con el entorno natural, reglas de comportamiento, prescripciones, prohibiciones, rituales y estéticas particulares.

12. Patrimonio cultural inmaterial asociado a los espacios culturales.
Este campo comprende la relación de las comunidades, a través de su PCI, con aquellos sitios considerados sagrados o valorados como referentes culturales e hitos de la memoria ciudadana o sitios urbanos de valor cultural.

(...)

14. PCI asociado a los eventos de la vida cotidiana.
Comprende saberes, prácticas y valores relacionados con la socialización de las personas, la trasmisión de conocimientos en el ámbito familiar y comunitario, los modos y métodos de trasmisión de saberes, prácticas y destrezas propias de la vida familiar y comunitaria, costumbres y rituales vinculados con el ciclo vital de las personas y el parentesco”.

Que el artículo 2.5.2.7 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, determina que la postulación de una manifestación para ser incluida en la LRPCI de cualquiera de los ámbitos descritos en este decreto debe acompañarse de los siguientes requisitos y soportes que deberá aportar el solicitante o postulante:

“1. solicitud dirigida a la instancia competente.

2. identificación del solicitante, quien deberá especificar que actúa en interés general.

3. descripción de la manifestación de que se trate, sus características y situación actual.

4. ubicación y proyección geográfica y nombre de la(s) comunidad(es) en la(s) cual(es) se lleva a cabo.

5. periodicidad (cuando ello aplique).

6. justificación sobre la coincidencia de la manifestación con cualquiera de los campos de alcance y con los criterios de valoración señalados en los artículos 2.5.2.4 y 2.5.2.5 de este decreto”.

Que el artículo 2.5.2.10 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, establece que el Plan Especial de Salvaguardia (PES) es un acuerdo social y administrativo, concebido como un instrumento de gestión del patrimonio cultural de la Nación, mediante el cual se establecen acciones y lineamientos encaminados a garantizar la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI).

Que el artículo 2.5.2.11 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, establece que el PES debe contener:

“1.1. La identificación y documentación de la manifestación, sus características, su historia, su estado actual y de otras manifestaciones relacionadas con ella.

1.2. La identificación de la comunidad o las comunidades que llevan a cabo la manifestación, así como de las personas naturales o jurídicas, públicas, privadas o mixtas vinculadas o relacionadas con ella.

1.3. La identificación y descripción de los espacios y lugares, incluyendo rutas o circuitos, donde se realizan las prácticas culturales que la componen o donde se realizan acciones de transmisión y sostenibilidad de esta. Se deben definir las vocaciones de uso de estos lugares, tomando como referencia las características de la manifestación, de igual manera, se deben identificar las relaciones en el territorio de los diferentes actores que participan en la misma. Así mismo, se deben identificar bienes muebles e inmuebles del patrimonio cultural inherentes a la manifestación, esta información deberá ser cartografiada, en cuanto lo permita la comunidad de portadores.

Se podrá recurrir a la georreferenciación de los elementos cartográficos cuando se considere pertinente para la salvaguardia de la manifestación, y si así lo determina la comunidad de portadores.

1.4. Análisis de la correspondencia de la manifestación con los campos de alcance y los criterios de valoración vigentes.

1.5. Identificación de las fortalezas y de las oportunidades que existen en torno a la manifestación.

1.6. Identificación de riesgos, amenazas y problemas, tanto internos como externos, que amenacen con deteriorarla o extinguirla.

1.7. Otros que la comunidad considere necesario incluir.

2. PROPUESTA DE SALVAGUARDIA

El plan especial de salvaguardia propondrá medidas para el fortalecimiento, la revitalización, la sostenibilidad y la promoción de la respectiva manifestación, como líneas de acción, planes, programas, proyectos, o los mecanismos que las comunidades definan y que busquen como mínimo:

2.1. Preservar la manifestación frente a los factores de riesgo o amenaza, identificados.

2.2. Transmitir los conocimientos y prácticas asociados a la manifestación.

2.3. Promover la apropiación de los valores de la manifestación entre la comunidad, así como a visibilizarla y a divulgarla.

2.4. Fomentar la producción de conocimiento, investigación y documentación de la manifestación y de los procesos sociales relacionados con ella, con la participación o consulta de la comunidad.

2.5. Garantizar el derecho de las personas al conocimiento, el uso y el disfrute de la respectiva manifestación, sin afectar los derechos colectivos y sin menoscabar las particularidades de ciertas manifestaciones en comunidades tradicionales.

Este tipo de medidas podrá definir la eliminación de barreras en términos de precios, ingreso de público u otras que puedan afectar los derechos de la comunidad y de las personas o constituir privilegios inequitativos, sin que ninguna de tales medidas definidas en el plan especial de salvaguardia afecte la naturaleza de la manifestación.

2.6. Proponer medidas de manejo y protección para los espacios y lugares donde se desarrollan las prácticas culturales que componen la manifestación o que son fundamentales para su comprensión, incluyendo las indicaciones de preservación de su vocación de uso y el derecho de acceso de la comunidad portadora a los mismos.

2.7. Proponer medidas de manejo y protección para los bienes del patrimonio cultural mueble o inmueble relacionados con la manifestación, previamente identificados. Se podrá analizar la pertinencia de adelantar procesos de declaratoria como bienes de interés cultural en el ámbito que corresponda.

2.8. Medidas de evaluación, seguimiento y control del PES.

Para las propuestas de salvaguardia se deben tener en cuenta las consideraciones, los alcances y las restricciones definidos por las comunidades de acuerdo con sus cosmovisiones y formas de comprender el mundo.

La comunidad podrá desarrollar otras medidas de salvaguardia u omitir alguna de las anteriores medidas, justificando su decisión; las medidas desarrolladas por la comunidad deberán ser reflejadas en el acto administrativo de inclusión.

De acuerdo con las características de la manifestación y con el interés de la comunidad, el plan especial de salvaguardia debe propender por contener un anexo financiero donde se especifiquen los costos de las medidas de salvaguardia propuestas y las posibles fuentes de financiación de las mismas.

3. CONSTANCIAS DE CONVOCATORIA, PARTICIPACIÓN, COMUNICACIÓN Y CONCERTACIÓN

Se deben anexar al plan especial de salvaguardia los soportes de los mecanismos empleados para convocar a la comunidad o las comunidades identificadas con la manifestación y las constancias de participación en las actividades o espacios de reunión y socialización donde la comunidad haya discutido sobre la manifestación y su salvaguardia.

Constancias de actividades de articulación del proceso de construcción del PES con las personas naturales o jurídicas, públicas, privadas o mixtas vinculadas o relacionadas con ella, que también deban aportar a la salvaguardia. Asimismo, se deben anexar los soportes de comunicación y divulgación de las actividades desarrolladas durante el proceso de formulación del plan especial de salvaguardia, así como de los acuerdos sociales generados entre la comunidad y las instancias intersectoriales vinculadas con la manifestación, para la salvaguardia de esta.

4. FORMATOS DE ENTREGA DEL PES

El plan especial de salvaguardia puede ser entregado en el formato que mejor le permita a la comunidad expresar lo relacionado con su manifestación y la propuesta de salvaguardia, como un documento escrito, audiovisual, multimedia u otro, sin embargo, el acuerdo deberá verse reflejado en el acto administrativo que incluya la manifestación a la LRPCI.

Parágrafo 1°.
El PES contendrá una acreditación de los diversos compromisos institucionales públicos o privados que se adquieren respecto de este. Los compromisos institucionales deberán estar acreditados en el PES, para lo cual podrá definirse la celebración de convenios, de instrumentos o documentos de compromiso que garanticen la concertación y acuerdo interinstitucional y comunitario de dicho plan.

Parágrafo 2°.
Los costos que demande la elaboración del plan especial de salvaguardia serán sufragados por el autor de la postulación o por terceros plenamente identificados.

Las postulaciones o iniciativas podrán sufragarse mediante la asociación de recursos de diferentes fuentes comprobables. Este tipo de comprobaciones contables deberán estar disponibles bajo la custodia del autor de la postulación y podrán ser requeridas por la instancia competente, en forma previa o posterior a la inclusión de la manifestación en la LRPCI, si fuere el caso.

Si la postulación se hiciere de oficio por la entidad competente para efectuar la inclusión en la LRPCI, esta cubrirá los gastos que demande la elaboración del plan especial de salvaguardia, sin perjuicio de la posibilidad de asociar recursos de otras entidades, instancias o personas.

Parágrafo 3°.
En los casos en que la manifestación postulada para la LRPCI se refiera a conocimientos, innovaciones y prácticas relacionadas con el uso y el aprovechamiento de los recursos de la biodiversidad generados, desarrollados y perpetuados por los grupos étnicos y comunidades locales, en los términos establecidos por el artículo 8°, literal j), y conexos de la Ley 165 de 1994, por medio de la cual se aprueba el Convenio de la Diversidad Biológica, o al ejercicio de la medicina tradicional, la instancia competente deberá hacer las consultas pertinentes con las entidades nacionales que ejerzan competencias concurrentes en la materia.

Parágrafo 4°.
De conformidad con las facultades que le otorga la Ley 397 de 1997 modificada y adicionada por la Ley 1185 de 2008, el Ministerio de Cultura podrá definir los alcances de cada uno de los contenidos enumerados en este artículo, o establecer otros que fueren necesarios.

Parágrafo 5°.
Cuando la documentación del plan especial de salvaguardia, tanto en su elaboración como en su implementación, provenga de contratos entre instituciones públicas y particulares, se dará cumplimiento a la Ley General de Archivos, en el sentido de entregar a la entidad pública contratante las copias de los archivos producidos”.

Que el artículo 2.5.2.14 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, estipula que los PES serán revisados por la autoridad competente como mínimo cada cinco (5) años, sin perjuicio que puedan ser revisados en un término menor según sea necesario. Las modificaciones derivadas del cumplimiento de los requisitos constarán en acto administrativo, de conformidad con el presente decreto.

Que por iniciativa de la Fundación Alma con el apoyo del Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, y distintas asociaciones de pescadores artesanales del río Magdalena se adelantó el correspondiente proceso de investigación para elaborar el Plan Especial de Salvaguardia (PES) de la manifestación conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena:

Que posteriormente se realizó de manera conjunta una labor de gestión y se vincularon al proceso las asociaciones de pescadores artesanales del río Magdalena, ESRI Colombia, Museo del Río Magdalena y el ICANH.

Que el artículo 2.5.2.9. del Decreto número 1080 de 2019, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, determina qué debe contener el acto administrativo que decide sobre la inclusión de una manifestación en la LRPCI, a saber:

“1. La descripción de la manifestación.

2. El origen de la postulación y el procedimiento seguido para la inclusión.

3. La correspondencia de la manifestación con los campos de alcance y criterios de valoración descritos en este decreto y con los criterios de valoración adicionales que fije el Ministerio de Cultura, de ser el caso.

4. Los componentes del plan especial de salvaguardia y su respectivo anexo”.

Que el presente caso cumple con los requisitos exigidos en el artículo citado en precedencia, los cuales de detallan a continuación:

1. DESCRIPCIÓN DE LA MANIFESTACIÓN

Desde su origen en el Macizo Colombiano hasta su desembocadura en Bocas de Ceniza y el delta de Salamanca, en el mar Caribe, el río Magdalena ha estado vinculado estrechamente con el poblamiento histórico al interior del continente, y por ende, con la conformación y desarrollo de la nación colombiana. Con una extensión aproximada de 1.550 km y una superficie de 257.400 km², lo que equivale al 24% del territorio nacional, su cuenca es el sistema de drenaje más importante de la región andina. Fluye por 11 departamentos y 128 municipios, y recibe aproximadamente 500 ríos, numerosas quebradas y a su principal afluente, el río Cauca.

Sin embargo, su extensión no constituye una unidad homogénea. Por el contrario, es un conjunto de particularidades geográficas, ecológicas, geológicas e hidrológicas que han determinado sus características ecosistémicas a lo largo del tiempo. En consecuencia, ha sido diferenciado en tres segmentos (alto, medio y bajo) que han resultado fundamentales para entender sus rasgos físicos, como también las formas de asentamiento, dinámicas y conocimientos humanos gestados en torno a este. a) Conocimientos La pesca artesanal se trata de la mezcla de un saber y un hacer. La existencia y reconstrucción del acuatorio, es posible gracias a que los riberanos y riberanas poseen un vasto conocimiento sobre su mundo. Este resulta de la experiencia diaria y la memoria de una sociedad que, con el trabajo comunitario y personal de la pesca artesanal, ha habitado y regulado durante siglos los cuerpos de agua del río Magdalena. En este sentido, los saberes asociados a la pesca artesanal, siendo estos necesarios para habitar y producir de forma sostenible el ecosistema. El conocimiento tradicional se expresa en la forma en que los pobladores identifican los vientos y lluvias para la navegación; conocen los ritmos y pulsos de vida del agua; entienden los ciclos de crecimiento, alimentación y reproducción de los peces, conocido como el calendario de la pesca; y saben los diversos usos productivos, culinarios y medicinales de la fauna y flora de los playones inundables. b) Técnicas En la caracterización de los elementos de la pesca artesanal, las artes de pesca y su uso, han permitido verificar que los grupos de pescadores artesanales crean tecnologías especializadas. Entendiendo la tecnología como el reflejo de una concepción del mundo, una forma de entender las cosas y de valorar la relación con la naturaleza, es decir, la tecnología como expresión de la cosmovisión sobre el medio físico. Esta tecnología se ve representada en cada una de las artes de pesca artesanal que hacen del pescador un artista caracterizado por la técnica que crea y usa; así, el pescador puede llevar el nombre común de atarrayero, o chinchorrero, por ejemplo.

Técnicas alrededor de objetos como la atarraya que es herencia indígena y se relaciona con el saber y uso de la canoa, pararse en ella y ubicarla en el lugar preciso para el tire. Así como el chile que pretende capturar peces de carnada para los anzuelos. La chinchorra, que es una red de malla horizontal que tiene un copo o bolsa para la captura de peces. La barredera que es una red unida por dos palos de madera haciendo una forma de medialuna y funciona para pescar bajo la vegetación. El calandrio es una técnica con alambre en las orillas del río donde se disponen varias carnadas. Las guasas o calambomba consiste en tender un lazo bajo el agua dispuesto con anzuelos.

Por su parte, la guinda técnica de río compleja para la captura del bagre consta de una cuerda de nylon y anzuelos. La chilinga se realiza a la orilla del río y caños para pescar en zonas de vegetación acuática. El perro es un arte de pesca que se practica principalmente en aguas quietas o muertas, como las ciénagas, donde con totumos y anzuelos se pesca. La nasa es una trampa en forma de cilindro, tejida con bejuco o alambre, que se unta de chicharren, un líquido hecho con las vísceras fermentadas del pescado, y atrae especies particulares de peces. Y el corral que no es un arte de pesca, mas sí una técnica. Consiste en la formación de 5 hasta 12 canoas en forma de círculo, en donde de manera sincronizada y ensayada, los pescadores de cada canoa lanzan su atarraya acorralando el pescado. El corral es una técnica colectiva, familiar, grupal donde se fortalece la colectividad. c) Oficios de la pesca La pesca artesanal es más que ir a pescar. Existe una serie de oficios que son imprescindibles para el funcionamiento de la pesca artesanal, y que son realizadas por varios actores que no necesariamente son pescadores o pescadoras. Por consiguiente, la economía local y seguridad alimentaria de las comunidades depende en gran medida de la pesca, pues el trabajo de la mayoría de las mujeres y hombres está ligado a ella.

Es así como oficios como el que realizan los tejedores y tejedoras, que tejiendo entretejen la vida cotidiana de la pesca, la producción general de textiles como redes, chinchorros, tejidos de palma en los techos y paredes de casas entretejidas en estructuras de madera a modo de canasto y rellenadas con bahareque. De igual forma el oficio de calafatear que significa construir una canoa, este arte complejo necesita de maderas endémicas; aunque su forma de construcción varía de región a región, la lógica es siempre la misma: el piso, las costillas y el rase o emparejado de la canoa. Así como el oficio de patronear o pilotear, que como se supone, es la persona que en la popa da las indicaciones de la dirección a la que se debe ir.

También existe el oficio de las componedoras: cuando los pescadores desembarcan en el puerto llegan con una, dos o más arrobas de pescado tiradas en la canoa. Este es descargado en tierra y las componedoras van escamando, arrollando y desviscerando arrobas de pescado en tan solo algunas horas. Así como los enhieladores que es el paso siguiente a las componedoras, ellos alistan el pescado en las neveras de manera ordenada para la conservación del pescado. Y, por último, en el ciclo de alistamiento y comercialización, el oficio de las compradoras, a quienes los pescadores les venden su pesca, quienes regulan las tallas y precios del pescado, compitiendo entre ellas para acaparar clientes y lograr llenar camiones. Los pescadores prefieren vender al que mejor paga, por lo tanto, una compradora puede acaparar todo el pescado estableciendo un precio más alto por arroba.

Las relaciones que establecen los grupos de pescadores artesanales con el acuatorio son particularmente profundas, principalmente porque su alimentación y bienestar depende directamente de la disponibilidad de los recursos naturales. En ese contexto los pescadores artesanales han generado formas de aprendizaje propias desde su oficio y han acumulado conocimiento del río, la hidrología, la navegabilidad, los peces y su etología, la agricultura, la medicina tradicional, como ya vimos. La transmisión de estos conocimientos se da principalmente a través de la práctica y experiencia; complementadas por la tradición oral.

Identificación de la comunidad que lleva a cabo la manifestación:

Reconocer la importancia de la pesca artesanal en el río Magdalena, significa reconocer a sus portadores y portadoras como parte de un grupo social particular, que comparten su historia con el agua, la pesca y el ecosistema. Es un reconocimiento no solo de la diversidad cultural y biológica, sino también de los saberes y prácticas ancestrales que han hecho parte de la construcción de la memoria colectiva anfibia.

El oficio de la pesca artesanal, y la forma de vida en constante movimiento que connota, ha permitido que las familias vayan identificando con el tiempo zonas disponibles, en esos denominados baldíos, tierras de la nación, ocupando progresivamente orillas, playas, que en algunos casos se fueron constituyendo en centros poblados e incluso corregimientos. Esas zonas rurales ribereñas, a través de décadas y siglos de ocupación y apropiación social, deriva en poblamientos independientes, muchas de las veces informales o no reconocidos en el derecho privado o colectivo, estableciendo sistemas de producción biocultural tradicional y modos de desarrollo propios, generando cadenas de actividades económicas vinculadas a la pesca artesanal.

Como herederos de múltiples procesos organizativos, en la actualidad hay un amplio número de organizaciones de pescadores con trabajo territorial a lo largo de la ribera del río Magdalena. Múltiples voceros y voceras de muchas de estas organizaciones, junto con la Fundación Alma, reconocemos a través del Plan Especial de Salvaguardia las comunidades pescadoras del río Magdalena son tanto portadoras de esta manifestación cultural, como encargadas de su salvaguardia.

Hoy, a lo largo del Magdalena, yacen elementos del patrimonio histórico del río y su gente, convertidos en pueblos hechos de vallenatos, bambucos y tamboras asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena porque el socioecosistema, además de ser memoria, es creación y poesía. Como vimos, la continuidad de esta poética puede reconocerse, por un lado, en la ecología simbólica, es decir, las historias, conocimientos y significados del territorio. Y, por otro lado, en el estilo tecnológico, es decir, las artes y técnicas propias de los grupos de pescadores, usadas para su producción tradicional, y para la adaptación a las transformaciones sociales y ambientales.

A pesar de la extensión del río, esta propuesta de patrimonialización prioriza ciertas comunidades portadoras de la manifestación a lo largo del alto, medio y bajo río Magdalena, según criterios como vigencia de la manifestación, continuidad de conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, nivel de riesgo de pérdida, capacidad de liderazgo social y relación con la institucionalidad que aboga por la salvaguardia de esta.

Como resultado, se priorizan trece (13) ventanas, constituidas por veintiocho (28) municipios de nueve (9) departamentos de Colombia. Estas son:

1. Villa Vieja (Huila) - Natagaima (Tolima);

2. Girardot (Cundinamarca) - Beltrán (Cundinamarca) - Guaduas (Cundinamarca);

3. Honda (Tolima) - La Dorada (Caldas) - Ambalema (Tolima);

4. Cimitarra (Santander) - Puerto Berrío (Antioquia) -Puerto Parra (Santander);

5. Barrancabermeja - Puerto Wilches (Santander);

6. Simití, San Pablo y Cantagallo (sur de Bolívar);

7. Morales - Arenal (sur de Bolívar);

8. Gamarra - La Gloria (Cesar);

9. Chimichagua - Tamalameque (Cesar) - El Banco (Magdalena);

10. Talaigua - Mompox - Cicuco (Bolívar);

11. Magangué (Bolívar) - Santa Bárbara de Pinto (Magdalena);

12. Repelón (Atlántico) - Suan (Atlántico);

13. Barrio Las Flores, Barranquilla (Atlántico) - Tasajera (Magdalena)

El trabajo tiene como objetivo organizar al sujeto colectivo que es el pescador artesanal, para reivindicar su derecho de uso y aprovechamiento del recurso pesquero y el cuerpo de agua, pero, además, ser agentes directos de la defensa y la protección de la reproducción de los peces, y del cuidado de los bosques.

Actualmente se encuentra numerosas Asociaciones, Federaciones, y Mesas de pescadores a nivel local, regional y nacional interactúan a lo largo de las ventanas priorizadas, siendo eje organizativo y político de las propuestas y escenarios autónomos que las comunidades pesqueras mantienen.

Tanto las ventanas priorizadas, como las federaciones y asociaciones de pescadores que la componen están mapeadas y registradas en la plataforma interactiva La Subienda, de manera que los portadores de la manifestación, y otros interesados en los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, puedan conocer los procesos organizativos a lo largo del río, los cuales estuvieron vinculados en el proceso de formulación del PES, y con quienes eventualmente se implementarán las medidas propuestas para la salvaguardia de la manifestación.

2. ORIGEN DE LA POSTULACIÓN Y PROCEDIMIENTO PARA LA INCLUSIÓN EN LA LRPCI:

Mediante el Convenio número 001 de 2016 suscrito entre el ICANH y la Fundación Alma, se inició un proceso de investigación y diagnóstico etnográfico sobre la pesca artesanal en diferentes sectores del río Magdalena. El plan de trabajo se organizó en varias etapas. En primer lugar, se realizó una revisión bibliográfica exhaustiva y se elaboró un Estado del Arte de la pesca artesanal en el río Magdalena. Con base en esa información y en el trabajo de la Fundación Alma se eligieron tres experiencias significativas en las que se concentró la metodología de trabajo de campo. Así, la postulación sobre la expresión cultural es producto de un ejercicio participativo de teorización basado en la política de PCI, que ha sido nutrida con el método etnográfico, la Investigación Acción Participativa (IAP) adelantada de común acuerdo con procesos organizados de pescadores artesanales y la experiencia de la Fundación Alma en el desarrollo de investigaciones socioecológicas en distintos territorios de pescadores artesanales. Después de este proceso, el 7 noviembre de 2019 fue recibida y aprobada en Bogotá la propuesta de inclusión de los Conocimientos y Técnicas Asociadas a la Pesca Artesanal en el río Magdalena, en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI) de la Nación por parte del Consejo Nacional de Patrimonio.

A partir de la aprobación de la postulación, se inició un proceso participativo con las diferentes comunidades asociadas a la manifestación. Este proceso participativo tuvo que ser adaptado al contexto de aislamiento generado por la pandemia del COVID-19, lo cual representó un reto a la vez que una oportunidad para generar una estrategia de comunicación innovadora. En este sentido, se diseñó una estrategia para Formulación Participativa del PES, descrita en un documento fundamental de carácter pedagógico, donde se presenta y explica de manera sencilla las diferentes metodologías participativas y la estrategia de comunicación diseñadas e implementadas, de manera que estas puedan ser utilizadas por las comunidades portadoras y gestoras del patrimonio, tanto en la formulación del PES como en su implementación. Allí se incluye la identificación de actores clave para la salvaguardia de los Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena, una serie de metodologías participativas para la formulación del PES, y una estrategia de Comunicación y divulgación con la que se logró posicionar el proceso de patrimonialización de la manifestación tanto en las comunidades portadoras como con instituciones aliadas.

Las metodologías participativas permitieron:

1. Identificar y actualizar el estado de la manifestación y los riesgos que esta enfrenta en las ventanas a lo largo del alto, medio y bajo río Magdalena;

2. Una apropiación por parte de las comunidades del lenguaje, objetivos, retos y fases del proceso de patrimonialización;

3. Fortalecer los procesos de gestión e incidencia política de las líderes y lideresas de las comunidades con las instituciones locales; y,

4. Construir de manera colectiva y concertada una propuesta concreta de salvaguardia, junto con actores clave de las ventanas priorizadas. Estos ejercicios se realizaron a través de: salidas de campo del equipo de investigación de la Fundación Alma a las diferentes ventanas del río; diversos encuentros virtuales entre representantes de las asociaciones de pescadores como grupo de gestión del PES; y, de una estrategia de comunicación y divulgación del proceso.

Diversas organizaciones sociales de diferentes lugares del río fueron parte fundamental de la construcción de este Plan Especial de Salvaguardia, y así mismo reiteran su compromiso en la gestión del PES, y en el desarrollo de las acciones que ellas mismas proponen.

Así mismo, ciertas instituciones de incidencia en la salvaguardia de la manifestación han manifestado también su compromiso en el acompañamiento y apoyo para lograr la implementación del plan. En este sentido, en el marco del proceso de formulación de este PES, se constituyó la Mesa interinstitucional para la Salvaguardia de la Pesca Artesanal en el Río, cuyo propósito es extender el ánimo de trabajo por la salvaguardia de la pesca artesanal a otras entidades estratégicas para el cuidado y ordenamiento del río Magdalena. Esta mesa se constituyó en acta de compromiso producida en una reunión que contó con la asistencia de representantes de:

1. Fundación Alma

2. Ministerio de las Culturas las Artes y los Saberes a través de la Dirección de Patrimonio y Memoria y la Dirección de Estrategia, Desarrollo y Emprendimiento.

3. Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH)

4. ESRI COLOMBIA

5. Museo del río Magdalena

6. Cormagdalena

Con la Mesa interinstitucional tuvo Lugar un encuentro posterior en el que se expuso el avance de la formulación del PES y en el que emergieron acuerdos de colaboración sobre información y acuerdos de divulgación de los contenidos del PES. Dando alcance territorial de escala local - regional, en la ventana Honda - La Dorada - Guaduas, se concretó una ruta de gestión institucional en la que se generaron unos acuerdos de intereses, Cormagdalena compartió bases de datos de pescadores relacionados con la ventana Honda - La Dorada - Guaduas. La Secretaría de Planeación e infraestructura Física de Honda manifestó su apoyo e interés para vincularse con la incidencia desde el concejo municipal, la posibilidad de proteger la iniciativa con alguna política pública, o incluirla de alguna manera en el plan de desarrollo de las administraciones. La Dirección de Cultura enunció varias acciones para dar reconocimiento a los pueblos de pescadores a través del Carnaval de la Subienda, del Día del Pescador o ser Pescador por un Día.

El Banco de la República puso a disposición de la plataforma de La Subienda material visual y sonoro que se ha producido sobre el río desde el centro cultural a nivel nacional; desde Ventana Cultural están atentos a apoyar el proceso desde lo local para promover el conocimiento sobre el ecosistema que comprende pescadores y todas las manifestaciones que le acompañan. Informó que hay un proceso en desarrollo para la inscripción en la UNESCO que resalta el Itinerario Cultural del Río Magdalena liderado por la Universidad de Manizales.

3. CORRESPONDENCIA DE LA MANIFESTACIÓN CON LOS CAMPOS DE ALCANCE Y CRITERIOS DE VALORACIÓN DESCRITOS EN EL DECRETO NÚMERO 1080 de 2015, MODIFICADO, ADICIONADOS Y, PARCIALMENTE SUSTITUIDO POR EL DECRETO NÚMERO 2358 DE 2019

Según el artículo 2.5.2.4. del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, las manifestaciones que pretendan ser incluidas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI), deben corresponder a uno o varios campos de alcance. Por su parte el artículo 2.5.2.5. determina que dentro del proceso institucional comunitario se verifique el cumplimiento de los criterios de valoración en la propuesta de inclusión de la manifestación.

AL respecto, en el presente caso, la manifestación corresponde con varios campos de alcance:

Técnicas y tradiciones asociadas a la fabricación de objetos artesanales Como ya se evidenció, los pueblos ribereños del río Magdalena han generado una tecnología a partir y para el manejo de los recursos naturales a disposición. La pesca artesanal se expresa en las diferentes artes de pesca que implican un conocimiento para su creación artesanal, y también para su uso. La especialización y diversidad de artes depende del nivel del río -sequía o lluvia-, los conocimientos de la hidrología y la etología del pez. Es decir, según el tipo de pez que se desea capturar depende el arte y varía el sitio del cuerpo de agua donde se pesca. Como ya vimos, en el curso de la faena, el pescador puede llevar consigo la atarraya; el chile; la chinchorra; la barredera; el calandria; las guasas o calambomba; la guinda; la chilinga; el perro, la nasa; y la flecha, chuzo y arpón.

Además de crear y usar diversas artes de pesca, los pescadores han establecido reglas para pescar, prohibiendo artes según la temporada y el sitio; como por ejemplo no usar chinchorra en las bocas de los caños durante época de desove.

Hemos identificado que, en varios lugares del río, los pescadores artesanales conforman grupos formales o informales para hacer mantenimiento del ecosistema acuático, realizando destaponamiento de caños, ejercicios de restauración ecológica y sistemas de pesca colectivos a partir de normas consuetudinarias.

Producción tradicional El oficio de la pesca artesanal proviene de los pueblos de bogas indígenas y negros que se arrochelaron, hicieron cimarrones y palenques en las riberas del Alto al Bajo Magdalena. Constituidos en base al oficio de bogar, establecieron estrategias para vivir libremente en rancherías de pescadores, al margen de la dominación colonial y el terraje de hacendados. Se establecieron como comunidades de producción tradicional, realizando horticultura, pesca, caza y recolección de frutos en bosques andinos y secos tropicales. Actualmente, las comunidades de pescadores artesanales conforman sistemas de producción tradicional con diversos oficios que ya fueron mencionados. Se produce alimento y conocimiento a partir de las prácticas locales. Las sociedades ribereñas tienen formas artesanales de auto proveerse de los recursos necesarios para la supervivencia y la vida cultural.

Conocimiento tradicional sobre la naturaleza y el universo Las relaciones que establecen los grupos de pescadores artesanales con el acuatorio son particularmente profundas, principalmente porque su alimentación y bienestar depende directamente de la disponibilidad de los recursos naturales. En ese contexto los pescadores artesanales han generado formas de aprendizaje propias desde su oficio y han acumulado conocimiento del río, la hidrología, la navegabilidad, los peces y su etología, la agricultura, la medicina tradicional, entre otros. La transmisión de estos conocimientos se da principalmente a través de la práctica y experiencia; complementadas por la tradición oral.

Los pescadores artesanales han generado conocimiento vinculado a los sitios de pesca estratégicos, las rutas reproductivas de las especies migratorias de peces; sus hábitos alimenticios y hábitat ideal. Así mismo, existe un vasto conocimiento de los bosques y de las especies que lo componen.

Patrimonio Cultural Inmaterial asociado a los espacios culturales El río, los caños meandros y la ciénaga son el espacio cultural donde se reproducen los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, y la memoria colectiva de los pueblos ribereños. Estos lugares son el principal medio de trabajo, de manera que los cuerpos de agua y los peces, son el centro cultural y económico de los grupos pesqueros. La gente del Magdalena denomina al río como “nuestra empresa”.

Si bien las riberas, ciénagas y humedales en general son un bien público, históricamente las culturas pescadoras se han encargado del manejo y sostenimiento de los ecosistemas. Igualmente, los sitios de pesca y los puntos de Plan Especial de Salvaguardia de los Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena 37 conectividad hídrica son vitales para los recursos naturales que dependen de éstos.

Cultura culinaria La pesca en el río Magdalena ha posibilitado e inspirado un amplio sistema de conocimientos, prácticas y procesos sociales relacionados con la producción, la consecución, la transformación, la preparación, la conservación, el manejo y el consumo tradicional de pescado. La diversidad de especies del río Magdalena ha generado gran diversidad de platos y recetas que guardan elementos en común, a la vez que se configuran de maneras particulares en cada lugar del río. Las mujeres cumplen un papel fundamental en la cultura culinaria, pues reproducen y transmiten los conocimientos asociados a ella, a la vez que garantizan la seguridad alimentaria familiar a través de sus oficios vinculados a la pesca y a la agricultura.

Es así como del mismo modo en el quehacer de la cultura culinaria y las cocinas tradicionales, se configura comunidad: mientras las componedoras van arreglando el pescado desembarcado, se reúnen alrededor del oficio y la palabra, construyendo así un espacio vivo donde la práctica culinaria y alimentaria cohabita con el fortalecimiento de la cohesión social de las comunidades pescadoras.

La manifestación también cumple con los criterios de valoración:

1. Correspondencia con los campos del PCI: la manifestación se encuentra relacionada puntualmente con varios de los campos, a saber: conocimiento tradicional sobre la naturaleza y el universo; Producción tradicional propia; Técnicas y tradiciones asociadas a la fabricación de objetos artesanales; Cultura culinaria y; Patrimonio cultural inmaterial asociado a los espacios culturales.

2. Significación: el oficio de la pesca genera Identidad colectiva. Se considera al río, la planicie y el oficio de la pesca artesanal como sujeto colectivo de derechos, pues la planicie inundable contiene rastros y restos de cultura material de múltiples grupos humanos que lo han habitado, así como lugar de la memoria. Ese continuo cultural demuestra la vigencia del oficio, pues tanto las técnicas usadas para la pesca, como los conocimientos propios del pescador, han sido transmitido durante miles de años, adaptándose a las nuevas condiciones. Hoy se pueden encontrar las mismas prácticas o conceptos que realizaban los primeros bogas, en manos de pescadores artesanales lo que garantiza la significancia de la manifestación para las comunidades y colectividad de pescadores.

3. Naturaleza e identidad colectiva: la pesca artesanal en el Magdalena es una expresión cultural que haya correspondencia con los siete Criterios de valoración, pues posee Representatividad a través de la organización gremial, en la que los pescadores construyen procesos culturales e identidad colectiva. Las organizaciones formales o informales se construyen a su vez para cumplir reglas consuetudinarias de pesca, de manera que no se permita la sobre explotación y se garantice la reproducción del recurso pesquero y su hábitat.

La expresión es de Relevancia porque históricamente, la pesca artesanal ha sido la base de supervivencia y forma de vida de miles de familias a lo largo del río, y lo sigue siendo. Por otro lado, los pescadores impiden la sobreexplotación del recurso pesquero a través de la apropiación colectiva de cada ámbito de su oficio; son ellos y ellas las guardianas de los cuerpos de agua.

4. Vigencia: la manifestación mantiene vivos los conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en la cotidianidad de su uso y práctica. Muchos de los conocimientos, técnicas y oficios han tenido que transformarse a medida que las dinámicas modernas los han asaltado, aun así, su práctica, es sinónimo de que la manifestación se mantiene vigente porque las comunidades encuentran sentido en el quehacer de la atarraya, el perro o el chile, en oficios como el corral, el tejer o componer el pescado.

Las comunidades pescadoras hoy en día siguen practicando sus conocimientos en el río, en los playones y ciénagas, mantienen vivas las técnicas, los conocimientos alrededor de los peces y promocionan en el quehacer la transmisión de saberes entre los más jóvenes. Tanto así, que se han organizado, potenciando agencias políticas, para que estos saberes se mantengan vigentes.

5. Equidad: la expresión cultural es promotora de equidad social y ambiental, pues el uso, disfrute y beneficio de la expresión, mejoran la economía local y comunitaria, sin distinción alguna, y el cuidado del cuerpo de agua. Los y las pescadoras se organizan para el bienestar común de todos, ya que todos cumplen un papel central en el que hacer pescador. Al mantener este equilibrio cultural, pueden lograr un equilibrio ambiental de igual forma, porque así es que la manifestación ha perdurado, en esa correlación entre los conocimientos y la naturaleza. Esto es lo que genera equidad entre las comunidades portadoras, el respeto por los roles, conocimientos y prácticas alrededor de la pesca.

6. Responsabilidad: los pescadores ejercen en su oficio la responsabilidad para con la comunidad y con los ecosistemas. No pueden sobreexplotar el recurso y no deben evadir las actividades de mantenimiento.

Las comunidades cohabitan los ecosistemas acuáticos respetando los derechos humanos, los derechos colectivos. Ellos contienen la responsabilidad heredada de respetar los ecosistemas que les brindan el bienestar para la vida, así como la responsabilidad de respetar esos conocimientos, técnicas y oficios legados de sus antepasados.

4. COMPONENTES DEL PLAN ESPECIAL DE SALVAGUARDIA Y SU RESPECTIVO ANEXO:

El documento del Plan Especial de Salvaguardia contiene los siguientes componentes:

1. Conocimiento y comprensión de la manifestación

1.1. Ubicación geográfica de la manifestación 1.2. Comunidades portadoras 1.3. Caracterización 1.3.1. Factores que influyen en la pesca artesanal 1.3.2.Conocimientos 1.3.3.Técnicas 1.4. Campos de alcance y criterios de valoración 1.4.1.Campos de alcance 1.4.2.Técnicas y tradiciones asociadas a la fabricación de objetos artesanales 1.4.3.Patrimonio Cultural Inmaterial asociado a los espacios culturales 1.4.4.Criterios de valoración 1.5. Fortalezas y oportunidades 1.5.1.Seguridad y soberanía alimentaria 1.5.2.Economía 1.5.3.Manejo sostenible de los ecosistemas 1.5.4.Manifestaciones conexas

2. Riesgos

2.1. Procesos de participación y comunicación 2.1.1.Formulación participativa 2.1.2.Estrategia de comunicación y divulgación 2.1.3. Gobernanza del PES

3. Propuesta de salvaguardia

3.1. Soberanía alimentaria 3.2. Educación e investigación 3.3. Comunicación y divulgación 3.4. Participación e incidencia política 3.5. Plataforma interactiva La Subienda

4. Anexos

- Anexo 1: Análisis de riesgo

- Anexo 2: Documento “Formulación participativa del PES”.

- Anexo 3: Cartas participación y compromiso

- Anexo 4: Mesa Interinstitucional para la Salvaguarda de la Pesca Artesanal en el río Magdalena

- Anexo 5: Taller con Instituciones de la Ventana Honda - La Dorada - Guaduas

- Anexo 6: Redes de Patrimonio Vivo - Mincultura

- Anexo 7: Video PES

- Anexo 8: Estímulo Magdalena Anfibia

- Anexo 9: Base de datos Ventanas

- Anexo 10: Taller de Formulación Participativa del PES: Modalidad presencial Honda

- Anexo 11: Taller de Formulación Participativa del PES: Modalidad virtual. o Sistematización. o Imágenes de los Jamboard con aportes de las personas.

- Anexo 12: Muestra gráfica de La Subienda.

- Anexo 13: Visualización de las encuestas en app Survey

5. Referencias

Que, conforme al numeral 2.8 del artículo 2.5.2.11 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, indica que las medidas desarrolladas por la comunidad deberán ser reflejadas en los actos administrativos de inclusión. Al respecto, el documento del Plan Especial de Salvaguardia (PES) contiene la siguiente información relevante:

SITUACIÓN ACTUAL DE LA MANIFESTACIÓN: RIESGOS Dentro del trabajo de investigación realizado para esta propuesta de patrimonialización, se profundizó en la conceptualización del riesgo, y con ella se diseñó una metodología para analizarlo y caracterizarlo. La antropología y en general las ciencias sociales se han preguntado acerca de las relaciones entre las comunidades rurales y los proyectos de desarrollo nacionales. Estos encuentros, han reflejado en varios casos relaciones de explotación y dominación, incluso etnocidio y exterminación cultural. Con base en este escenario emerge la noción de “riesgo cultural”, también entendido como “impacto cultural o social”.

El riesgo cultural que enfrenta la pesca artesanal lo conocen y explican detalladamente los pescadores a través de la historia de sus faenas y en las reflexiones sobre las estrategias que han adaptado para hacer un ordenamiento colectivo de terrenos baldíos, de manejo pesquero y de adaptación a escenarios de crisis ambiental y política. Este entendimiento local del riesgo, y el perfilamiento de las medidas de salvaguardia, se ve reflejado en la metodología de análisis de riesgo que se desarrolló con la investigación de la Fundación Alma.

Según los relatos de pescadores, las fuentes anteriores y la experiencia de la Fundación, planteamos que, el riesgo que afecta de manera más contundente los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en las planicies inundables del río Magdalena estaría vinculado a la amenaza de los derechos bioculturales, adoptados por la constitución política colombiana. Estos buscan preservar las comunidades de producción artesanal y la biodiversidad, garantizando que continúen desplegando su potencial evolutivo de manera estable e indefinida, estableciendo las condiciones para que esas formas de ser, percibir y aprehender el mundo tengan futuro.

Teniendo en cuenta lo anterior, se diseñó una metodología para el análisis de riesgo a partir de una matriz que entiende el riesgo como el resultado de la combinación entre amenazas externas y vulnerabilidades internas. La primera categoría “amenazas externas” se refiere a las acciones “que ejercen presión continua sobre la integridad ecológica”, causando el deterioro del río, las planicies inundables, y las pesquerías “del patrimonio y capital natural de la nación”. Lo anterior se traduce en conflictos de uso del suelo por actividades económicas que no corresponden a la función social y ecológica del territorio, entendidos como motores de disturbio: uso minero-energético; uso piscícola, ganadero y agroindustrial; tala selectiva y pesca indiscriminada; usos urbanos e infraestructura; e invasión biológica.

Por otro lado, al comprender la vulnerabilidad como el resultado de la capacidad de adaptación y sensibilidad, se reconocieron las condiciones locales que pueden ser determinantes para el tipo y nivel de riesgo, entre ellas: Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI); comercio justo; soberanía alimentaria; derecho a territorios colectivos; organización comunitaria; y capacidad de gestión. Se propone que el cruce de los motores de disturbio con las variables de vulnerabilidad, teniendo en cuenta la especificidad del contexto en el Alto, Medio y Bajo Magdalena, nos permite deducir los riesgos y lineamientos de las estrategias de salvaguardia de la manifestación cultural, así como una ruta de acción local y gestión interinstitucional.

MEDIDAS DE MANEJO, PROTECCIÓN Y SALVAGUARDIA DE LOS CONOCIMIENTOS Y TÉCNICAS ASOCIADAS A LA PESCA ARTESANAL EN EL RÍO MAGDALENA A pesar de los riesgos enunciados, la actividad política y de cuidado que existe en los pueblos de pescadores artesanales es ardua. Existen ya muchas iniciativas y procesos organizativos e institucionales que buscan resolver varios de los riesgos develados a lo largo de este documento. En concreto, sobre la participación política, las personas que participaron en los talleres de formulación del PES se proponen las siguientes medidas de salvaguardia.

1. SOBERANÍA ALIMENTARIA

Su objetivo es promover acciones encaminadas a garantizar la soberanía y autonomía alimentaria en los territorios de la pesca artesanal sobre el río Magdalena. Esta medida de salvaguarda está relacionada con el numeral 2.1. del artículo 2.5.2.11. Decreto número 1080 de 2015 que regula las acciones que permitan “Preservar la manifestación frente a los factores de riesgo o amenaza identificados”.

Para los actores del río representantes de las diferentes ventanas priorizadas en los talleres de formulación del PES, la soberanía alimentaria se constituye como el “conjunto de estrategias que tienen las comunidades para distribuir un recurso para el sustento de estas”. Estos pueblos han manifestado que “algo soberano es algo que gobierna, son recursos de lo ambiental de donde sale el alimento: la pesca y la siembra”. Para estos, implica una relación entre “poder - recursos - comunidad - usos - mantenimiento”, donde es fundamental el cuidado de los ecosistemas hídricos para un aprovechamiento permanente y sostenible de los alimentos. Dicen, “para tener una buena alimentación de peces y de gente, se debe cuidar los caños, ríos y ciénagas”.

Ahora bien, al hacer énfasis en el sujeto pescador del río Magdalena como heredero y portador de una cultura anfibia, esta medida y sus correspondientes acciones buscan resaltar la importancia del mantenimiento de un sistema productivo no exclusivamente pesquero, sino también relacionado con distintas economías tradicionales de alimentación y sustento como la agricultura (transitoria, de playón y a través de patios productivos) y la recolección, en la medida que la adaptación a los ecosistemas hídricos propios del río Magdalena a implicado el desarrollo de unas prácticas y conocimientos asociados a la alimentación no circunscrita a la pesca.

Por tanto, como parte de esta medida, se busca fortalecer ese entramado de economías y oficios que hacen parte del sistema productivo tradicional de los pescadores artesanales, donde se complementa pesca, recolección y agricultura, teniendo en cuenta que la pérdida de complementariedad ha desencadenado, en muchas casos, la sobreexplotación del recurso pesquero y la carga sobre los ecosistemas anfibios como los humedales, ríos y ciénagas, y por lo tanto, una consecuente pobreza e inseguridad alimentaria de estas poblaciones.

En esta medida las mujeres tienen un rol fundamental. Como se ha mencionado anteriormente, muchas comunidades pescadoras se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, de manera que eso coloca a los niños y mujeres en un lugar de vulnerabilidad particular. La FAO asegura que en contextos donde prevalece una baja seguridad alimentaria y alta desigualdad de género, las mujeres tienen 10% más de probabilidad de padecer problemas de nutrición que los hombres, siendo los países de América Latina donde la diferencia es mayor (2011). Sin embargo, también las hace indispensables en la creación de estrategias para la garantía de soberanía alimentaria y bienestar, pues son ellas quienes han estado a cargo de la alimentación tradicionalmente, y por ende, quienes conocen mejor el sistema alimentario y de salud de las familias y comunidades. Esta medida incluye la participación privilegiada de mujeres, de manera que se pueda mitigar las desigualdades que las afectan particularmente en los contextos de comunidades pescadoras, y de modo que se puedan construir acciones para la soberanía alimentaria desde la perspectiva profunda e informada de las mujeres y madres.

Riesgos asociados De manera general, las y los participantes de los talleres realizados destacaron los riesgos ambientales como un problema que atañe directamente a la soberanía alimentaria de los pueblos de pescadores. La calidad del agua, la disponibilidad de tierras de inundación y la conectividad entre ríos, caños y ciénagas es la base de la alimentación de estos pueblos.

Sin embargo, también se destacan como problemas centrales específicos para la soberanía alimentaria: 1) monopolio de la cadena de valor por parte de terceros, específicamente a través de la intermediación de la compra y venta del pescado. Los intermediarios son quienes “le ponen el precio al pescado”, desconociendo de manera contundente el esfuerzo que requiere una faena de pesca. Dicen “el precio lo debería poner el pescador”; 2) la presencia de artes ilícitas y técnicas de pesca indiscriminada en el río Magdalena y en los complejos cenagosos que conllevan una reducción sustancial de peces para el sustento de las economías Locales, 3) el desplazamiento de especies nativas por especies de peces invasoras e híbridas, y 4) acaparamiento de tierras baldías o de uso público que impide su aprovechamiento colectivo para la siembra en épocas propicias para esta.

Acciones a) La canasta anfibia Su objetivo es promover procesos de conservación, producción, transformación y comercialización del pescado y de productos agroecológicos. Se busca generar alternativas económicas sostenibles para las comunidades complementarias a la pesca, principal producto de su economía y alimento, a partir del rescate y fortalecimiento de los sistemas tradicionales de producción.

Para ello, es necesario la participación de los portadores de la manifestación que hacen parte de toda la cadena de valor asociada a la pesca artesanal (producción, compra de pescado, centros de acopio, transporte, etc.). Como parte de esta propuesta se contempla la creación de estrategias de comercio justo, la tecnificación de los procesos dentro de la cadena de valor con un enfoque de desarrollo sostenible (por ejemplo, uso de sistemas fotovoltaicos); el mapeo de productos Locales que sirvan para la elaboración de productos asociados al recurso pesquero; la creación o fortalecimiento de un mercado derivado de la pesca artesanal y la culinaria del río, que le dé valor al trabajo de portadores y portadoras de la manifestación.

Actores clave:

Portadores: pescadores, asociaciones de pescadores, mujeres compradoras de pescado y administradoras, jóvenes productores tecnólogos o profesionales.

Aliados: alcaldías, mercados campesinos, restaurantes, empresas de interés. b) Patios productivos Los patios productivos son agroecosistemas tradicionales de subsistencia en donde se puede generar gran parte de la soberanía alimentaria rural, a través de cultivos a pequeña escala, la cría de especies menores (como gallinas, cerdos, cabras, etc.) o de sistemas piscícolas, junto con estructuras de recolección y almacenamiento de aguas lluvias. Están constituidos por especies vegetales, animales, micóticas y microbianas, adaptados a las condiciones locales y que reflejan las dimensiones socioeconómicas y culturales de las familias que los crean y mantienen, así como el conocimiento tradicional asociado. Las siembras en los patios, junto con la cría de animales menores resulta ser un sistema integral que puede aportar una variedad de productos alimenticios, medicinales, ornamentales y maderables para las comunidades.

Adicional al cultivo agroecológico, los patios pueden integrar pequeños sistemas acuícolas para recuperar especies nativas (repoblamiento, proceso de recuperación y estanque nodriza), junto con proyectos de piscicultura ya sea de característica abierta (cuerpo de agua en conexión con otros cuerpos), semiabierta (cuando está en tierra y no tiene conexión con otros cuerpos de agua) o cerrada (cuando es en estanques con geomembrana), teniendo en cuentas las características espaciales del acuatorio.

A través de esta acción se busca contribuir a los medios de vida locales a través de la generación, recuperación o fortalecimiento de espacios productivos agroecológicos y resilientes, al aumentar la agrodiversidad e ingesta en la dieta. Esta contribuye al aumento de la capacidad adaptativa comunitaria, específicamente en la seguridad y soberanía alimentaria local frente a fenómenos hidrometereológicos extremos, como sequías e inundaciones asociados a variabilidad o cambio climático, o en temporadas de escasez del recurso pesquero.

Actores clave:

Portadores: mujeres cabeza de hogar, mujeres, familias portadoras, sabedoras tradicionales, médicas tradicionales, organizaciones de mujeres, agricultoras, jóvenes.

Aliados: alcaldías, Corporaciones regionales, organizaciones y ONG, Secretarías de desarrollo comunitario. c) Turismo comunitario y ecológico de paisajes del agua Factores económicos como la pobreza y la alta dependencia de pocas actividades económicas incrementa y dirige la presión sobre algunos recursos naturales, lo que altera la composición y la dinámica ecosistémica, y reduce la oferta a mediano y largo plazo de los servicios ecosistémicos. Sin embargo, al desarrollar soluciones que propendan por la conservación y uso sostenible de los recursos, como el turismo comunitario, se puede reducir la presión sobre los mismos y contribuir a fortalecer la capacidad de respuesta ante impactos naturales potenciales.

A su vez, actividades como el turismo comunitario en el río Magdalena contribuye al bienestar y buen vivir de las comunidades asociados a las buenas prácticas y aprovechamientos sostenibles del río, garantiza ingresos económicos, promoviendo la cohesión social y brindando elementos para la producción e intercambio de conocimientos y saberes, educación y sensibilización que contribuyen a aumentar la capacidad de protección y reproducción de la manifestación objeto de salvaguardia.

Actores clave:

Portadores: pescadores, asociaciones de pescadores, mujeres cabeza de hogar, asociaciones de jóvenes.

Aliados: alcaldías, Secretarías de turismo o desarrollo comunitario, empresas privadas. d) Fogón comunitario:

A través de esta acción se busca generar espacios de encuentro comunitario alrededor de la comida y la cocina tradicional de la pesca artesanal, de manera que se mejore la seguridad alimentaria local.

Para ello se contemplan estrategias como la creación y/o fortalecimiento de comedores comunitarios, iniciativa para mejorar la seguridad alimentaria en épocas de escasez, a través de la oferta de almuerzos y comida a bajo precio a población vulnerable como de la tercera edad.

También sacar la cocina a la calle promoviendo los sancochos comunitarios, con el fin de producir o fortalecer los espacios de comida, reflexión y de cohesión social, y generar una estrategia de trueques, práctica que tradicionalmente se realizaba intercambiando pescado y yuca u otros productos, permitiendo la autonomía alimentaria de las comunidades. En este sentido es importante generar espacios de intercambio de productos y semillas locales, como un acto para la seguridad y soberanía alimentaria, y la creación de redes solidarias.

Actores clave:

Portadores: población pescadora de la tercera edad, sabedores y sabedoras tradicionales de tercera edad, mujeres cabeza de hogar, pescadores, cocineras tradicionales, lideresas.

Aliados: alcaldías, restaurantes, empresas privadas proveedoras de alimentos, Secretarías de desarrollo comunitario.

2. EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN

A partir de los diversos talleres participativos y entrevistas realizadas en el marco de la formulación del PES, los actores clave de las diferentes ventanas identificaron que los procesos educativos son claves en la salvaguardia de la pesca artesanal, pues permiten la apropiación de los valores de la manifestación, y la transmisión de los conocimientos y técnicas asociadas a este oficio, asegurando así su existencia en el tiempo. A pesar del valor que se le puede dar a los conocimientos empíricos y tradicionales, las comunidades portadoras manifiestan la necesidad de fortalecer las capacidades de pescadores de manera que puedan potenciar sus proyectos y acciones asociadas a la salvaguardia de la pesca artesanal y el sostenimiento de sus formas de vida.

Adicionalmente, se considera que la investigación puede ser un punto de partida para conectar los conocimientos tradicionales con la academia, con el objetivo de analizar a profundidad los riesgos que enfrenta la pesca artesanal y los ecosistemas ribereños, así como construir de manera conjunta acciones para su mitigación y protección.

En este sentido, esta medida se relaciona con las medidas de salvaguardia que previstas en los numerales 2.2 y 2.4 del artículo 2.5.2.11 Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019: “Transmitir los conocimientos y prácticas asociados a la manifestación” y, “Fomentar la producción de conocimiento, investigación y documentación de la manifestación y de los procesos sociales relacionados con ella, con la participación o consulta de la comunidad”.

Riesgos asociados El principal riesgo asociado a la educación y la investigación es la falta de relevo generacional en los oficios asociados a la pesca, esto, a su vez, se deriva y se relaciona con otros riesgos como:

- Mínima representación, visibilidad y valorización de los saberes y oficios asociados a la pesca artesanal tanto en el ámbito local como nacional, lo cual puede significar un vacío en la construcción y reproducción de identidad y memoria colectiva.

- Pérdida de espacios claves para la transmisión del conocimiento tradicional.

- Poca investigación y producción de conocimiento sobre la historia y memoria tanto del río Magdalena y la pesca artesanal.

- Falta de articulación de los conocimientos de la pesca artesanal en los currículos de colegios y escuelas locales.

- Acceso limitado a la tecnificación y educación para el gremio pesquero en relación con los procesos de producción, transformación, conservación y comercialización del pescado; así como en temas relacionados a la economía.

- Poca articulación entre la ciencia y tecnología con los saberes tradicionales locales alrededor de la pesca y los ecosistemas, de manera que se puedan generar estrategias conjuntas para la identificación de problemas y soluciones.

- Limitada información e investigación, o la falta de acceso democrático a tal información, sobre la situación actual de los ecosistemas asociados al río Magdalena.

- Pocos procesos de educación ambiental asociados al cuidado de los ecosistemas locales donde tiene lugar la pesca artesanal.

Acciones Esta medida busca fortalecer los escenarios educativos en diferentes sentidos:

1. Los espacios institucionales de educación como los colegios y escuelas municipales, de manera que se articulen los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, así como la educación ambiental, dentro de sus programas y currículos.

2. La creación o fortalecimiento de espacios cotidianos, comunitarios, tradicionales, para la transmisión de los conocimientos asociados a la manifestación.

3. La articulación con instituciones para el fortalecimiento de capacidades de jóvenes y adultos alrededor del manejo sustentable de los recursos naturales, y la tecnificación de procesos para la producción, transformación y comercialización de productos derivados de la pesca. En este escenario es fundamental el diálogo constante entre los modelos de conocimiento local, y la investigación académica o científica, de manera que estos puedan aportar de manera concreta a las necesidades y situaciones particulares de cada comunidad, y a la sostenibilidad de los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal.

De acuerdo con lo anterior, estas son las principales acciones propuestas: a) La memoria del río y la pesca artesanal Articulación con universidades y organizaciones para la investigación y caracterización de la memoria de poblamiento del río Magdalena, y la historia de los conocimientos y técnicas tradicionales asociados a la pesca artesanal. En articulación con la medida de Comunicación y Divulgación, esta acción propone materializar los resultados de tales investigaciones en diversos insumos pedagógicos de circulación entre las comunidades portadoras y con la posibilidad de ser incluidos en las cátedras de colegios como herramientas educativas.

Actores clave:

Portadores: sabedores y sabedoras tradicionales, profesores y profesoras, jóvenes.

Aliados: colegios e instituciones educativas locales, universidades, institutos de investigación, organizaciones, investigadoras(es). b) La escuela de la atarraya Esta propuesta abarca diversos tipos de actividades que giran en torno al intercambio y transmisión de la manifestación, entre los mayores sabedores y sabedoras y los jóvenes de las comunidades. Para este proceso resulta clave la articulación con los currículos, PRAES, y PROCEDAS de los colegios de las diferentes comunidades, pues al institucionalizar estos espacios se puede garantizar su sostenimiento en el tiempo. Por ejemplo, a través de la escuela de la atarraya se pueden generar talleres sobre el uso de las redes de pesca artesanal, así como de otros conocimientos y prácticas asociadas a este oficio, de manera que se consoliden como espacios importantes de relevo generacional, acercando a los jóvenes a estos conocimientos, y aumentando su interés por los mismos.

Líneas de trabajo:

Aulas sobre pesca artesanal. Espacios de intercambio de conocimiento entre los sabedores(as) locales y los estudiantes de los colegios. Serán espacios educativos que harán parte del currículum de las instituciones, por lo que se les dedicarán recursos, tiempo de clase, y se podrán articular fácilmente con los contenidos de materias establecidas, como Historia o Biología.

Educación ambiental. Muchos PRAES contemplan las tres R (Reducción, Reutilización, Reciclaje) en sus programas, pero no manejan otros temas fundamentales para el cuidado y protección de los ecosistemas locales. Deben diseñarse proyectos educativos de forma participativa y colaborativa entre diferentes instituciones educativas, que realicen pedagogía para disminuir malas prácticas como la quema de playones, la caza indiscriminada de galápagos y otros animales silvestres, especialmente aquellos en vías de extinción, el mal uso de las basuras en playas y orillas del río; y para promover las buenas prácticas como el cuidado de las especies propias de la región en vía de extinción como manatíes y babillas; la siembra de árboles nativos, la recolección de basuras a las orillas de ciénagas y ríos, el uso de artes de pesca artesanales, el respeto de las vedas entre otras.

Vigías de la pesca artesanal. Los acuerdos de uso de bienes comunes deben ser hechos por y para las comunidades. Además del ejercicio de pedagogía sobre las buenas prácticas y sobre los acuerdos comunitarios, se propone la creación del rol de “guardianes de los acuatorios” o “vigías de la pesca artesanal”, el cual pueden llevar a cabo pescadores artesanales en conjunto con jóvenes de los colegios, quienes se encargarán de evaluar que los acuerdos se cumplan sin necesidad de intervención de actores externos, por ejemplo el respeto de las vedas y el uso correcto de las artes de pesca de acuerdo a lo concertado. Los vigías pueden articularse como una de las opciones de servicio social de los colegios, o como un espacio de formación de jóvenes pescadores.

Actores clave:

Portadores: sabedores y sabedoras tradicionales, profesores y profesoras, jóvenes y niños, pescadores artesanales, organizaciones de pescadores.

Aliados: colegios e instituciones educativas locales. c) Intercambio de saberes el río Los intercambios de saberes son metodologías que permiten el encuentro comunitario y regional para conversar y reflexionar alrededor de los conocimientos y prácticas tradicionales, en este caso, asociados a la pesca artesanal. Estos pueden ser fundamentales para la apropiación de la manifestación por parte de las comunidades portadoras, para visibilizar y darle valor a la misma, y para fortalecer las redes de portadores tanto a nivel local, como a nivel del río. El intercambio puede girar en torno a los saberes tradicionales, así como a las estrategias de salvaguardia que implementan las comunidades.

Actores clave:

Portadores: sabedores y sabedoras tradicionales, jóvenes y niñas, pescadores(as) artesanales, líderes de organizaciones pescadoras.

Aliados: instituciones, organizaciones y universidades interesadas. d) Fortalecimiento de capacidades:

Esta propuesta busca generar y fortalecer las capacidades técnicas de las y los portadores, garantizando la salvaguardia de la pesca artesanal, de los ecosistemas en que tiene lugar esta manifestación, y en general el sostenimiento de los modos de vida de la pesca en las diversas comunidades. Se busca crear o articular con programas de tecnificación alrededor de temas como la producción sostenible, conservación, transformación y comercialización del pescado, y otros temas relevantes para el desarrollo comunitario y sostenible. En esta medida es fundamental la generación y promoción de oportunidades de estudio para los jóvenes que salen de las escuelas, especialmente en temas que puedan aportar al bienestar de sus comunidades.

Líneas de trabajo:

Articulación con instituciones educativas y universidades: para la tecnificación de pescadores sobre transformación y comercialización del pescado; administración, agroecología, ingeniería forestal, ingeniaría ambiental, ecología, entre otras disciplinas que sean útiles para el desarrollo sostenible de la comunidad, y para el desarrollo de los proyectos de salvaguardia de la pesca artesanal y los ecosistemas.

Fortalecimiento de capacidades locales sobre la gestión y formulación de proyectos: especialmente de aquellos enmarcados en el PES, y que están direccionados a la salvaguardia de la manifestación y el bienestar comunitario.

Actores clave:

Portadores: familias pescadoras, jóvenes, asociaciones de pescadores.

Aliados: SENA, instituciones educativas, universidades, alcaldías. e) Laboratorios de investigación anfibia Uno de los riesgos mapeados por las comunidades pescadoras es la crisis ambiental y el cambio climático, así como la falta de información existente sobre sus efectos sobre los ecosistemas y las formas de vida de las comunidades pescadoras. Por lo tanto, se propone la articulación con universidades e instituciones a nivel regional y nacional, para el desarrollo de investigaciones participativas que busquen responder a las preguntas sobre las transformaciones socioecológicas, así como las posibles estrategias innovadoras para la mitigación del riesgo y la adaptación. Se busca que estas investigaciones permitan el diálogo y articulación entre el conocimiento tradicional local y el académico. Así mismo, los resultados de tales investigaciones deben de ser accesibles para las comunidades portadoras, y en su preferencia divulgados de manera pedagógica con ellas. Esto permitirá el fortalecimiento de la gobernanza de los acuatorios y soportará la toma de decisiones sobre el manejo de estos y sobre las estrategias de salvaguardia.

Actores clave:

Portadores: asociaciones de pescadores, sabedores y sabedoras.

Aliados: universidades, institutos de investigación, organizaciones, AUNAP, Corporaciones Regionales.

3. COMUNICACIÓN Y DIVULGACIÓN

Los actores clave de las diversas ventanas del río definen la comunicación y divulgación como “el intercambio de información y conocimiento en la comunidad”; es aquello que permite “hacernos sentir”, “expresar y dar a conocer lo que se quiere”, haciendo posible que “la información esté al alcance de todos y todas”. La comunicación y divulgación son un eje fundamental en la salvaguardia de los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, y se propone los siguientes objetivos:

1. Visibilizar, valorizar y promover la apropiación de la manifestación tanto en las comunidades portadoras como a nivel nacional; pues como se mencionó anteriormente, uno de los principales riesgos identificados es la invisibilización y falta de reconocimiento de las comunidades pescadoras como sujetos de derecho. En ese sentido, la comunicación y divulgación se hacen fundamentales para el reconocimiento de la pesca artesanal como forma de vida tradicional particular en Colombia, con lo cual se podrá representar de manera amplia los elementos patrimoniales de esta manifestación, así como la existencia e importancia de sus comunidades portadoras.

2. Debido a la extensión geográfica del río, y la distancia entre las comunidades portadoras, se hace necesario crear y fortalecer canales y medios de comunicación entre diversos actores del río. Aunque ya existen mesas y espacios de diálogo entre diferentes organizaciones de las comunidades de Alto, Medio y Bajo Magdalena, es necesario fortalecer las redes de trabajo colectivas de manera que haya constante retroalimentación e intercambio de conocimientos para el desarrollo y potencialidad de las acciones de salvaguardia.

3. Por último, la comunicación resulta clave para la identificación, divulgación y respuesta a los riesgos asociados a la pesca artesanal. Si bien los líderes y Lideresas conocen a profundidad los riesgos, es necesario generar procesos para que todas las comunidades portadoras los reconozcan y se apropien de las estrategias para mitigarlos. Por ejemplo, el uso de redes ilícitas o industriales, que no corresponden con los valores de la pesca artesanal es un riesgo inminente para la manifestación. Esta problemática debe ser visibilizada por medio de campañas y procesos comunicativos, de manera que sea una responsabilidad de todas y todos salvaguardar este patrimonio cultural y los ecosistemas ligados a él.

Esta medida está estrechamente relacionada con el numeral 2.3 del artículo 2.5.2.11. del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, que plantea “promover la apropiación de los valores de la manifestación entre la comunidad, así como a visibilizarla y divulgarla”. Así mismo, las acciones que aquí se proponen se complementan con las propuestas de la medida de Educación e Investigación.

Riesgos asociados Uno de los riesgos más importantes que se identificaron a lo largo del proceso de formulación, es la falta de visibilización, conocimiento y valoración del universo de la pesca artesanal. Además, existe una fuerte estigmatización del sujeto pescador, tanto por parte de las comunidades portadoras, como del país; lo que se relaciona con la falta de reconocimiento de los pueblos pesqueros como sujetos de derecho.

Por otro lado, los líderes y lideresas del río denuncian el riesgo que enfrentan al comunicar las problemáticas sociales y ambientales que se presentan en sus territorios. De manera que es fundamental lograr visibilizar estos riesgos desde lugares institucionales o canales de comunicación públicos que no exponen los nombres de líderes particulares.

Por último, se ha identificado de manera repetitiva la falta de relevo generacional y la pérdida de interés en los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en la población juvenil. Si bien este es un riesgo que atraviesa todos los ámbitos y medidas propuestas en el PES, está estrechamente ligado a la Comunicación y divulgación, pues varios de las acciones que aquí se proponen hacen uso de canales, medios, dispositivos y herramientas que son usadas por jóvenes. Así, las medidas de comunicación pueden ser un vehículo para atraer la atención de los jóvenes tanto para la apropiación de los valores de la manifestación como para promover su participación en los diversos procesos de salvaguardia que se llevan a cabo en sus comunidades.

Acciones Las propuestas de comunicación y divulgación giran en torno a la visibilización y valorización de los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en el río Magdalena, y los sujetos portadores; tanto a nivel local, como regional y nacional. Esto se pretende lograr a través de estrategias que contemplen la creación participativa y comunitaria de contenidos multimedia asociados a la manifestación; así como la construcción y fortalecimiento de alianzas con actores para la difusión de piezas comunicativas, como por ejemplo con emisoras comunitarias, canales de comunicación, museos entre otros.

La comunicación y divulgación está fuertemente ligada a las otras medidas, pues los contenidos comunicativos que se creen deben tocar temas relevantes para la salvaguardia integral de la manifestación. Las herramientas y metodologías de esta medida están especialmente relacionadas con la educación e investigación, pues se considera que la creación de contenidos multimedia son una excelente herramienta para fortalecer los procesos pedagógicos y educativos, especialmente aquellos dirigidos a jóvenes y niños(as). a) Escuelas de comunicación popular:

En articulación con la medida de educación, se propone crear una escuela para la formación de jóvenes de las comunidades portadoras en habilidades de comunicación, de manera que sea posible la creación participativa de piezas gráficas, audiovisuales, radiales, sonoras, fotográficas, entre otras. Estos contenidos tendrán como objetivo visibilizar el universo de los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en el río Magdalena, y los procesos locales en torno a la salvaguardia de esta manifestación.

Actores clave:

Portadores: jóvenes, profesores(as), sabedores y sabedoras, grupos artísticos, casas de la cultura.

Aliados: instituciones universitarias; colegios e instituciones educativas, colectivos artísticos. b) Laboratorio de creación:

Como complemento de la acción anterior, se propone un laboratorio de creación de contenidos audiovisuales, sonoros y/o gráficos que permitan:

1. visibilizar los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en el río Magdalena, y los sabedores y sabedoras de las comunidades portadoras, tanto a nivel local como nacional;

2. fortalecer los procesos de identidad y memoria colectiva de las comunidades portadoras, así como la apropiación del territorio;

3. dar a conocer los riesgos que enfrenta la manifestación, así como las estrategias de salvaguardia como los acuerdos de pesca y manejo sostenible del territorio.

A partir de este laboratorio, y en articulación con las Escuelas de Comunicación Popular se busca impulsar la creación de contenidos multimedia sobre temas como: la historia de poblamiento del río, memoria afro e indígena, los orígenes de la pesca artesanal, cocina ribereña, los saberes tradicionales, conflictos socioecológicos, entre otros. Estos podrán ser divulgados por diferentes medios, dependiendo del formato, teniendo como base las redes sociales creadas para el proceso de patrimonialización, pudiendo recurrir también a salas de exposición, cines y otros espacios comunitarios.

Actores clave:

Portadores: Escuelas de Comunicación Popular, grupos artísticos, jóvenes, Comité Juvenil, sabedores y sabedoras.

Aliados: colectivos artísticos y creativos, Ministerio de Cultura, universidades, entre otras instituciones. c) Radio Magdalena:

Creación de una serie, programa y/o campaña radial que permita:

1. visibilizar los Conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en el río Magdalena.

2. fortalecer los procesos de identidad y memoria colectiva de las comunidades portadoras.

3. dar a conocer los riesgos que enfrenta la manifestación, así como generar espacios de diálogo para el intercambio y construcción de acciones colectivas para mitigarlos como los acuerdos de pesca y manejo sostenible del territorio.

4. consolidar las redes y canales de comunicación entre las diversas comunidades portadoras a lo largo del río. Así mismo, Radio Magdalena puede ser una plataforma para la divulgación de los contenidos creados en las Escuelas de Comunicación Popular.

Actores clave:

Portadores: jóvenes, casas de la cultura, colectivos artísticos, Escuelas de Comunicación Popular, sabedores y sabedoras.

Aliados: emisoras comunitarias, Museo del Río Magdalena, instituciones y organizaciones. d) Campaña “Colombia sabe comer pescado”

En los diversos encuentros propiciados en el proceso de formulación del PES, se reconoció la necesidad de que el país conozca el recurso pesquero nacional, y las comunidades, saberes y prácticas que hay detrás de este. De esta manera, se propone una campaña para visibilizar la cultura culinaria del río, y el papel de la mujer en esta; así como para promover una producción sostenible y comercialización del pescado que beneficie directamente a las familias pescadoras. Algunas comunidades portadoras ya producen y transforman productos derivados del pescado, por lo cual se propone divulgar sus iniciativas. A partir de esta acción se busca crear una estrategia de difusión de diferentes contenidos creados en torno a la cocina tradicional del río Magdalena, y la importancia de apoyar la comercialización de la pesca artesanal para la soberanía alimentaria. Estos contenidos podrán ser gráficos, audiovisuales o sonoros, y según su formato podrán ser divulgados por diferentes canales. Así mismo, podrá recurrirse a la creación de encuentros presenciales, mercados campesinos y otras estrategias para promover los productos de las comunidades portadoras, y las reflexiones sobre el comercio justo.

Actores clave:

Portadores: cocineras, pescadores, compradoras de pescado, organizaciones de pescadores.

Aliados: alcaldías, restaurantes, emisoras comunitarias, otras instituciones. e) Día de la pesca artesanal:

En distintas comunidades del río Magdalena los pescadores y pescadoras han anunciado la necesidad de escoger y consolidar el día del pescador y pescadora artesanal para visibilizar su oficio y fortalecer las redes que unen a las diferentes comunidades. Con esta acción, se busca consolidar y unificar el día de la pesca artesanal, de manera que sirva como plataforma para:

1. la visibilización y valoración de los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal en el río Magdalena.

2. el encuentro e intercambio de saberes y experiencias de salvaguardia.

3. divulgación y consolidación de los acuerdos de pesca y manejo sostenible del territorio.

4. fortalecimiento de la red de comunidades portadoras.

5. servir como espacio para la divulgación de los avances de la implementación del PES y,

6. consolidar alianzas y articulaciones con instituciones, universidades, institutos y otros actores claves para la gestión del PES. La selección del día de esta celebración será concertada en la primera fase de implementación del PES, y se realizará de manera participativa entre las comunidades portadoras.

Actores clave:

Portadores: en general las comunidades portadoras, organizaciones de pescadores, sabedores y sabedoras, jóvenes, Comité Gestor, Comité Juvenil.

Aliados: instituciones locales, regionales y nacionales, Corporaciones regionales, empresas privadas, entre otros actores.

4. PARTICIPACIÓN E INCIDENCIA POLÍTICA

Esta medida de salvaguarda pretende concretar en la escala territorial (local - regional - nacional) un Plan de Gestión del PES diseñado y apropiado por las y los portadores de la manifestación: organizaciones locales de pescadores, consejos comunitarios de comunidades negras, juntas de acción comunal, organizaciones juveniles, organizaciones culturales, profesores y profesoras de instituciones educativas, y otras figuras de organización comunitaria presentes en las 13 ventanas priorizadas. Este Plan de Gestión del PES debería garantizar la incidencia política de las organizaciones en escenarios de participación e interlocución con gobiernos locales, regionales y nacionales, de manera que el alcance territorial del Plan Especial de Salvaguarda logre concretarse, con el apoyo de las instituciones aliadas como la Fundación Alma, el Museo del Río y el Ministerio de Cultura de Colombia.

Esta medida tiene relación con varios numerales del artículo 2.5.2.11. del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019. El 2.5. que busca “Garantizar el derecho de las personas al conocimiento, el uso y el disfrute de la respectiva manifestación, sin afectar los derechos colectivos y sin menoscabar las particularidades de ciertas manifestaciones en comunidades tradicionales”; el 2.6 “Proponer medidas de manejo y protección para los espacios y lugares donde se desarrollan las prácticas culturales que componen la manifestación o que son fundamentales para su comprensión, incluyendo las indicaciones de preservación de su vocación de uso y el derecho de acceso de la comunidad portadora a los mismos” y; el 2.7 “Proponer medidas de manejo y protección para los bienes del patrimonio cultural mueble o inmueble relacionados con la manifestación, previamente identificados. Se podrá analizar la pertinencia de adelantar procesos de declaratoria como bienes de interés cultural en el ámbito que corresponda”.

Como se mencionó em precedencia, se creó una Mesa interinstitucional, a la cual se convocaron diferentes instituciones con incidencia en la salvaguardia de la pesca artesanal, para dialogar con las organizaciones pescadoras y comunidades portadoras en aras de gestionar e implementar el PES. Esta Mesa interinstitucional, y las otras instancias de gobernanza del PES son fundamentales para esta medida de participación e incidencia Política.

Para las personas que representaron a los pueblos de pescadores artesanales de las 13 ventanas priorizadas, la participación política implica la incidencia en los planes de desarrollo local, departamental y nacional, de manera que las organizaciones sociales y actores del río hagan parte de la toma de decisiones que entre otras cosas, requiere de la canalización de fondos económicos para concretar los planes de vida pertinentes para generar bienestar de estas poblaciones ribereñas y cienagueras.

La relación que tiene la participación política con la pesca artesanal se lee localmente desde la ausencia organizativa de las comunidades; y por ende, la falta de representación política en escenarios de participación. Dicen “sin representación seguiremos en silencio. Los indígenas nos han demostrado la importancia de esta incidencia política”. Señalan que la degradación ambiental del río y de la pesca artesanal, requiere una organización social que trabaje para revertir este declive e incida en la política ambiental para mejorar las condiciones de la pesca. “Nos debemos organizar. El río es libertad para los pescadores”.

Riesgos asociados A través del ejercicio de formulación participativa del PES, identificamos que los principales riesgos de la pesca artesanal con relación a la participación política son:

- Realización de proyectos municipales, departamentales o nacionales sin participación de comunidades locales. No se tiene en cuenta la opinión de los pescadores a pesar de ser sujetos fundamentales en la historia del país.

- Exclusión de las mujeres de los espacios de participación y toma de decisión.

- Falta de reconocimiento de las mujeres en la actividad de la pesca.

- Falta de acceso a la información y a la posibilidad de veeduría ciudadana desde lo local.

- Corrupción dentro de los proyectos de pesca artesanal.

- La falta de organización como gremio con relación a la degradación ambiental.

Propuestas A pesar de los riesgos enunciados, la actividad política y de cuidado que existe en los pueblos de pescadores artesanales es ardua. Existen ya muchas iniciativas y procesos organizativos e institucionales que buscan resolver varios de los riesgos develados a lo largo de este documento. En concreto, sobre la participación política, las personas que participaron en los talleres de formulación del PES propusieron: a) Casas del pescador La Casa del Pescador se concibe como un espacio en cada municipio de las ventanas priorizadas donde sea posible la autoorganización de las comunidades y organizaciones locales de pescadores en asuntos relativos con la comercialización, acopio, almacenamiento y venta del recurso pesquero, en asocio con temas relacionados al intercambio pedagógico y cultural, salas de encuentro y divulgación, y productos asociados a la pesca artesanal que se constituyan como alternativas económicas a la pesca. Busca integrar el conocimiento arqueológico, histórico, ecológico y etnográfico con la cotidianidad productiva de los pueblos de pescadores del río Magdalena, como mecanismo de reconocimiento de los conocimientos y sistemas culturales tradicionales de los pescadores en las prácticas productivas locales asociados a los ecosistemas anfibios. Debe proyectarse como un espacio local, administrado por pescadores donde se garantice tanto la difusión de los conocimientos y técnicas asociados a la pesca artesanal, como también servir de lugar de dinamización de la economía local, procurando ser sitio de compra y venta del pescado y productos derivados (estrategia de comercio justo).

Para ello, es necesario que cuente con una infraestructura adecuada, que incluya cuartos de frío, que permita unas condiciones adecuadas que le garanticen a las comunidades locales el valor agregado que se pierde con las cadenas de valor existentes en la actualidad; junto con espacios para el desarrollo de manifestaciones artísticas y culturales, y lugares para el comercio de producto derivados de la pesca artesanal.

Actores clave:

Portadores: pescadores, asociaciones de pescadores, mujeres cabeza de hogar, jóvenes pescadores, asociaciones de mujeres.

Aliados: alcaldías, restaurantes, empresas privadas proveedoras de alimentos, Fundación Alma. b) Construcción colectiva y pedagogía sobre los acuerdos de pesca y manejo sostenible del territorio Entendiendo que el desarrollo de la pesca artesanal y el manejo sostenible del territorio están ligados a un conjunto de acuerdos de gestión y co-manejo sobre los bienes de uso común (lugares, elementos no humanos y objetos que, por naturaleza histórica y cultural, han tenido uso colectivo), esta medida busca promover capacidades de gestión y relacionamiento de los sujetos portadores de la manifestación, para la interlocución entre comunidades, instituciones y actores territoriales, con el fin de efectuar acuerdos legítimos de co-manejo sobre bienes de uso común como el pescado, a partir de la construcción y el intercambio de conocimiento comunitario y técnico, que permita hacer sostenibles las relaciones entre los ecosistemas, las sociedades y las instituciones, conllevando el desarrollo conjunto de acciones orientadas a la salvaguardia de la pesca artesanal.

Teniendo en cuenta lo anterior, el objetivo de esta acción es promover la construcción y/o implementación de acuerdos sociales e institucionales para la toma de decisiones y co-manejo de bienes de uso común por parte de los portadores de la manifestación, con el fin de fortalecer el acceso y uso del recurso pesquero y servicios ecosistémicos de los que dependen, a partir de las redes de conocimiento y acciones pedagógicas que potencialicen y fortalezcan la participación social e institucional en la construcción y desarrollo de medidas en torno a la salvaguardia de las técnicas y conocimientos asociado a la pesca artesanal.

Actores clave:

Portadores: organizaciones de pescadores artesanales, liderazgos locales, profesores, Juntas de Acción Comunal, Consejos Comunitarios Afro.

Aliados: gobiernos municipales, departamentales y corporaciones ambientales de las ventanas priorizadas, la AUNAP y Fundación Alma. c) Fortalecimiento organizativo Esta medida apunta a fortalecer las capacidades de las organizaciones sociales (asociaciones productivas, de género, ambientales, juntas de acción comunitaria, etc.), en cuanto a su formalización, manejo administrativo, participación e incidencia política; y resolución de conflictos relacionados con la actividad de la pesca en el río Magdalena, con el ánimo de facilitar la acción colectiva requerida en la generación de estrategias sociales para mantener y fortalecer el acceso y uso del recurso pesquero y los servicios ecosistémicos asociados a los ecosistemas hídricos. Lo anterior, teniendo en cuenta que unas organizaciones fuertes garantizan planificación y reacción oportuna, además de espacios para hacer acuerdos de manejo, diseño de normas consuetudinarias y de políticas públicas que aporten a procesos de mantenimiento y reproducción de los conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal, junto con el sistema cultural y económico que reproducen.

Por lo tanto, el objetivo de esta acción es fortalecer las organizaciones sociales y comunitarias de pescadores artesanales ubicados en las ventanas priorizadas, en aspectos administrativos, productivos, operativos y de participación ciudadana, que les permita ampliar su participación y contribución en instancias de gestión y toma de decisiones en sus territorios, para asegurar una mayor efectividad en la implementación de los planes y políticas relacionadas con la pesca artesanal.

Actores clave:

Portadores: organizaciones sociales de pescadores, Consejos Comunitarios afro, Juntas de Acción Comunal, liderazgos locales.

Aliados: alcaldías, Gobernaciones, Corporaciones regionales. d) Mesas de diálogo con instituciones y foros Garantizar la salvaguardia de la pesca implica hacer incidencia en problemáticas estructurales que son la base de la crisis ambiental y climática del río Magdalena. La política de patrimonio cultural inmaterial y el instrumento PES no tienen la competencia ni los recursos para resolver estos temas estructurales; por este motivo, esta acción de salvaguardia propone la construcción de unas mesas de diálogo con alcance técnico que vincule a las autoridades, instituciones e instrumentos que les compete resolver estas temáticas estructurales, con conversaciones y propuestas de las organizaciones de pescadores que van a liderar la salvaguardia. Esta mesa tiene alcance técnico pues estarán convocados a las mesas organizaciones de la sociedad civil que tienen experiencia de trabajo en el Magdalena en temas asociados a la garantía de derechos ambientales y sociales.

Por ello, el objetivo de esta acción es fomentar el diálogo y generar espacios de participación e incidencia política desde las comunidades, con instituciones estatales y privadas tanto a nivel local como regional y nacional, de manera que se presenten propuestas políticas y técnicas en torno a temas estratégicos para la salvaguardia de la pesca artesanal.

En el análisis de riesgos que tuvo lugar en la fase de formulación del PES, se identificaron las siguientes temáticas estructurales que es necesario atender, a través de mesas de diálogo, para garantizar la salvaguardia de la pesca:

- Articulación de la salvaguardia de la manifestación en los planes de desarrollo municipales, departamentales y nacionales, en los esquemas y planes de ordenamiento territorial, en los planes de ordenamiento de cuenca, y otras regulaciones que las corporaciones autónomas tengan sobre humedales, afluentes y el propio río Magdalena.

- La necesidad de hacer una revisión de la política nacional de pesca y otras leyes y normativas que afectan y condicionan la práctica de la pesca artesanal en el río Magdalena.

- Articulación al proceso de salvaguardia con una estrategia de gestión del riesgo y adaptación al cambio climático del río Magdalena, para los escenarios de extrema sequía e inundación que afecta de manera crónica a las poblaciones asentadas en las riberas del río, como es el caso de los efectos negativos que está dejando el fenómeno de la niña hoy.

- La articulación con estrategias integrales de restauración ecológica de ecosistemas de bosque ripario, planicies inundables, sistemas de humedales que integre rehabilitación de caños y conectividad hidrológica, y destaponamiento de caños. Esta estrategia debería tener en cuenta el escenario de las vedas, los recursos que por contrapartida nacional se destinan a estas, y contemplar un enfoque de tercera edad que vincule a los adultos mayores en la construcción de viveros comunitarios de especies nativas de bosque y alimento, que sea la base de esta estrategia de restauración ecológica.

- La incidencia en la reglamentación de uso, tenencia, ocupación y aprovechamiento de tierras públicas y baldías, y delimitación de humedales, que garantice las condiciones materiales para la pervivencia de los acuatorios favoreciendo el acceso a la tierra de los pescadores del río Magdalena.

- Generar una conversación en torno a la navegabilidad y el transporte fluvial, fijando el efecto real de la construcción e instalación de infraestructuras en el río sobre la dinámica longitudinal y lateral del río.

- Incidir a nivel de cuenca para el tratamiento de las aguas residuales de todas las ciudades y asentamientos que están contaminando el río y el manejo de los residuos sólidos en los pueblos ribereños.

- Articular una estrategia de garantías de derechos humanos y protección a líderes sociales con figuras que ya existen como: el Acuerdo de Escazú y la Ruta de Defensores Ambientales que está en construcción por el sector ambiente del gobierno 2022-2026

Actores clave:

- Para la mesa de articulación con planes de desarrollo y ordenamiento: organizaciones de pescadores artesanales, gobiernos municipales, departamentales y corporaciones ambientales de las ventanas priorizadas, la AUNAP y Fundación Alma.

- Para la mesa de revisión de políticas nacionales de pesca: organizaciones de pescadores artesanales, AUNAP, Cormagdalena, Fundación Humedales, Fundación Alma.

- Para la mesa de articulación con entidades de gestión del riesgo y cambio climático: Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, Planeación Nacional, TNC, Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, IDEAM y Fundación Alma.

- Para la mesa de articulación con entidades relacionadas con la restauración ecológica: TNC, Fundación Humedales, Dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente, Fundación Alma, Marian y Policía Ambiental.

- Para la mesa sobre uso, tenencia y ocupación de tierras públicas y baldíos: ANT, Defensoría del Pueblo, Ministerio de Ambiente, Fundación Alma y Policía Ambiental.

- Para la mesa sobre navegabilidad en el río Magdalena: ANI, Ministerio de Transporte Cormagdalena, ANLA, Fundación Alma.

- Para la mesa de contaminación con aguas residuales: ASOCARS, Planeación Nacional, Fundación Humedales y Fundación Alma.

- Para la mesa sobre derechos humanos: Ministerio de Ambiente, Defensoría del Pueblo, Ambiente y Sociedad, CINEP, CREDHOS, Marina y Policía Nacional.

5. LA SUBIENDA

La Subienda es el nombre que se le da a ese fenómeno natural de reproducción y migración de peces que salen de las ciénagas y suben por el río a desovar. En el Magdalena la subienda es sinónimo de abundancia y esta solo es posible cuando los ecosistemas anfibios están en equilibrio. Al deteriorarse la salud de los ríos y las ciénagas, los medios de vida de las comunidades anfibias se ven directamente afectados, lo cual dificulta la reproducción del modo de vida de comunidades pescadoras. Por esto mismo, es importante fortalecer los procesos que buscan la conservación, recuperación, y restauración de los ecosistemas anfibios, así como los procesos de monitoreo participativo.

Las comunidades anfibias se han adaptado a los ecosistemas ribereños y cienagueros por medio de la creación de técnicas y tradiciones asociadas a los ciclos del agua, lo que les ha permitido habitar estos ecosistemas de forma interconectada y con impacto reducido. Sin embargo, se identificó que uno de los principales riesgos que afectan a la pesca artesanal es la difícil consecución del pescado, lo cual está directamente conectado con las afectaciones en los ecosistemas, como la contaminación del agua, la pérdida de conectividad de los cuerpos hídricos y la sedimentación, en parte causada por la pérdida de cobertura de bosque.

Llamamos La Subienda a esta medida que comprende las diversas acciones de conservación y restauración de los ecosistemas anfibios, así como a la plataforma interactiva tipo SIG también llamada La Subienda. A lo largo y ancho del río existen diversas iniciativas comunitarias que buscan rescatar los saberes tradicionales en torno a la protección de los ecosistemas, que pueden visibilizarse a través de plataformas interactivas como La Subienda y fortalecerse a través de la promoción de acciones de conservación, restauración ecológica de bosques inundables, reconectividad de caños, entre otras.

Aquí se propone el uso de La Subienda, como una herramienta que permita la recolección y divulgación de la información sobre los riesgos ambientales y sociales que enfrenta la pesca artesanal, así como las iniciativas comunitarias para mitigarlos.

Esta herramienta interactiva virtual tipo SIG25 (Sistema de Información Geográfica) abarca elementos gráficos26, sonoros y audiovisuales, y fue creada para realizar un monitoreo entendido como el análisis, manejo y divulgación de información precisa y útil para la toma de decisiones en el ámbito territorial, que permite la retroalimentación comunitaria y técnica constante para el diagnóstico de la manifestación, sus riesgos y acciones de salvaguardia. El uso de esta plataforma es posible en dos sentidos: i) en el marco de algunos planes y programas de instituciones educativas territoriales y ii) en el marco de los ejercicios de planeación y ordenamiento territorial de las organizaciones pescadoras. Esta medida está relacionada con el Decreto número 2358 de 2019: 2.8. “Medidas de evaluación, seguimiento y control del PES”. a) Protección y recuperación de ecosistemas anfibios Las comunidades anfibias han vivido de primera mano el efecto de la degradación de los ecosistemas, pues al depender directamente del río y las ciénagas, sus modos de vida y tradiciones culturales se han visto directamente impactadas. Sin embargo, cuentan con un conocimiento profundo de la naturaleza, los cuales han aplicado para reducir la pérdida de biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que prestan los bosques, ríos y ciénagas.

Para fortalecer estos procesos, es necesaria la articulación con las medidas de educación e investigación y de participación e incidencia política para garantizar la visibilización de las iniciativas comunitarias existentes, fortalecimiento de capacidades locales, promoción de proyectos ambientales y productivos, y gestión de incentivos económicos para las iniciativas comunitarias.

Líneas de trabajo

- Fortalecimiento de capacidades

Como se mencionó en la medida de educación e investigación, es fundamental la articulación con institutos y universidades educativas para la formación y fortalecimiento de capacidades de las comunidades pescadoras en áreas como la agroecología, la restauración ecológica, hidrología, ingeniería ambiental, el uso de herramientas SIG, entre otras. Conservación de ecosistemas estratégicos.

Aunque muchos de los ecosistemas anfibios ya han sido transformados, es clave conservar los ecosistemas acuáticos y relictos de bosque que aún pueden conservarse y que son estratégicos para la conservación de fauna y la conectividad del paisaje.

Para esto, es necesario fortalecer los acuerdos comunitarios y regionales de conservación, como se menciona en la medida de participación e incidencia política, y también promover o atraer estrategias de conservación como el pago por servicios ecosistémicos, entre otras.

- Restauración ecológica participativa

La restauración ecológica participativa es un proceso de recuperación de un ecosistema afectado, degradado o transformado, para restablecer las funciones ecológicas como para recuperar la capacidad del sistema para prestar servicios ecosistémicos. Es fundamental que este proceso sea participativo, es decir, que sea implementado con los diversos actores de los territorios, de manera que se desarrollen de manera eficaz, consciente, y sostenible.

La restauración puede incluir tanto la reforestación de bosques y orillas de ciénagas, caños y el río mismo, así como acciones para el destaponamiento y limpieza de caños, de manera que se restaure la conectividad hídrica. Esta última es una de las grandes problemáticas que denuncian las comunidades pescadoras, y la que desencadena en la pérdida de conectividad de fauna íctica, la sedimentación de ciénagas, el aumento del riesgo de inundación, y la transformación en general del curso del río y el paisaje. Medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE).

Las comunidades anfibias, al habitar y depender de los cuerpos de agua, se encuentran en mayor riesgo con el cambio climático, pues se enfrentan a las fuertes inundaciones o a extremas sequías; por tanto, es fundamental fortalecer e implementar estrategias de adaptación al cambio climático con estas comunidades. Las AbE representan uno de los enfoques de la Adaptación al Cambio Climático que promueve el “uso de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas” (CBD, 2009) para reducir la vulnerabilidad de las comunidades a eventos climáticos y sostener los servicios ecosistémicos. La definición de estas medidas depende de las vulnerabilidades y potencialidades de cada territorio, por lo cual deben surgir de un ejercicio de análisis de vulnerabilidad y de la participación comunitaria para determinar las acciones que mejor se adecúan a cada caso. Entre estas acciones pueden encontrarse estrategias de reconversión productiva, uso sostenible de los recursos, estrategias de agroecología, restauración ecológica, bancos de semillas criollas, entre otras.

Actores clave:

Portadores: jóvenes, profesores(as), sabedores y sabedoras, pescadores, organizaciones de pescadores, ONG ambientales, autoridades ambientales, instituciones locales y regionales, cooperantes internacionales, entre otros.

Aliados: ESRI, AUNAP, universidades. b) La Subienda: una herramienta SIG La Subienda está conformada por un mapa Arcgis que permite recolectar información importante para la evaluación, seguimiento y salvaguardia de la manifestación cultural, a través de la identificación de los actores, aspectos de la vida de las comunidades ribereñas, las artes y técnicas asociadas, los sitios de pesca y los riesgos relacionados con la pesca artesanal. Esta podrá ser utilizada y alimentada por los grupos diferenciados de portadores según sus campos de acción, así como también de utilidad para gobiernos locales, investigadores y/o académicos que deseen sumarse al proceso de patrimonialización. Con lo anterior en mente, se proponen las siguientes líneas de trabajo.

Líneas de trabajo

- Recolección de información

Los diferentes actores a lo largo del río han observado los cambios ecosistémicos y obtenida información por medio de diferentes técnicas, lo que les ha permitido planear y adaptarse a los cambios de un territorio altamente cíclico. La recolección de información cualitativa y cuantitativa asociada a la manifestación es clave para fortalecer el manejo de los ecosistemas y la reducción de los riesgos asociados.

Por esto, es importante recolectar información en torno a: los actores y organizaciones pescadoras del río; las artes de pesca utilizadas; la memoria del río y procesos históricos de poblamiento, aspectos de la vida de los pescadores; sitios de pesca; riesgos y amenazas asociadas a la pesca artesanal y los ecosistemas anfibios; y las iniciativas comunitarias existentes para mitigar esos riesgos. Esto puede realizarse de diversas formas, pero la plataforma La Subienda presenta. la posibilidad de unificar la información por medio de cuestionarios que ya han sido diseñados y que podrán ser complementados por las comunidades.

Por lo tanto, es importante fomentar la creación de espacios y procesos pedagógicos sobre el uso de las herramientas de registro de información como La Subienda, con jóvenes y educadores(as) de las comunidades portadoras de la manifestación, con el fin de que se apropien del uso de las herramientas tecnológicas y la recolección de la información sobre la pesca artesanal en el río Magdalena. Estos espacios formativos pueden articularse con clases y talleres en los colegios e instituciones educativas locales. Los(as) jóvenes y profesores(as) estarán en la capacidad de utilizar las diferentes herramientas que ofrecen los SIG y, en particular, La Subienda.

- Análisis y divulgación de la información ecosistémica

Para aumentar la resiliencia de estas comunidades, es fundamental divulgar esta información y disponerla para la toma de decisiones colectivas y la construcción de acuerdos en torno a la salvaguardia de la manifestación. Esto se podrá realizar a través de la articulación directa con las Asambleas locales y regionales, las Mesas de diálogo interinstitucionales o en encuentros creados específicamente para este fin. Esta línea de acción busca adherirse a los existentes de ordenamiento territorial y construcción colectiva, y al asociarse con la plataforma “La Subienda” puede garantizarse el libre acceso a la información y aumentar la escala de su divulgación.

Actores clave:

Portadores: jóvenes, profesores(as), sabedores y sabedoras, pescadores, organizaciones de pescadores.

Aliados: ESRI, AUNAP, universidades.

FORMATO DE ENTREGA DEL PES:

Que de acuerdo al numeral 4 del artículo 2.5.2.11 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, el Plan Especial de Salvaguardia puede ser entregado en el formato que mejor permita a la comunidad expresar lo relacionado con su manifestación y la propuesta de salvaguardia, como un documento escrito, audiovisual, multimedia u otro. Sin embargo, el acuerdo deberá verse reflejado en el acto administrativo que incluya la manifestación a la LRPCI.

Que, mediante comunicación dirigida al Director de Patrimonio y Memoria, con fecha del 3 de agosto de 2022, la Fundación Alma presentó el Plan Especial de Salvaguardia de la manifestación ‘conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’.

Que al tenor de lo dispuesto en el inciso segundo del numeral 7 del artículo 2.3.2.3. del Decreto número 1080 de 2015: “La inclusión de una manifestación en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial y el Plan de Salvaguardia que necesariamente deberá adoptarse para el efecto, deberá contar en todos los casos con el concepto previo favorable del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural”.

Que, en el mes de noviembre de 2019, la Fundación Alma en representación de diferentes organizaciones de pescadores artesanales del río Magdalena, postuló la mencionada manifestación a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional, ante lo cual, el Consejo Nacional de Patrimonio, mediante Acta número 7 del 7 de noviembre de 2019, emitió concepto favorable y avaló la postulación de la manifestación.

Que el documento PES fue presentado a consideración del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural el cual en su sesión del 6 de diciembre de 2022, según consta en el Acta número 8 de 2022, “...el PES y la inclusión en la LRPCI de la manifestación reciben concepto favorable por mayoría,...”.

En mérito de lo expuesto,

RESUELVE:

Artículo 1°.

Incluir en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito Nacional (LRPCI) la manifestación ‘Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’, de conformidad con lo señalado en la parte considerativa de esta resolución.

Artículo 2°.

Aprobar el Plan Especial de Salvaguardia (PES) correspondiente a la manifestación ‘Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’, mediante el cual se establecen líneas de acción encaminadas a garantizar la salvaguardia de dicho patrimonio cultural inmaterial, de conformidad con lo expuesto en la parte motiva de la presente resolución.

Artículo 3°.

El documento denominado ‘Plan Especial de Salvaguardia Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’ es un anexo el cual se encuentra reflejado en el presente acto administrativo conforme a lo expresado por la comunidad, en lo relacionado con su manifestación, de acuerdo con lo previsto en el numeral 4 artículo 2.5.2.11. Del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto 2358 de 2019 y el mismo, hace parte integral del presente acto administrativo.

Artículo 4°.

Integración del PES en planes de desarrollo. Conforme lo determina el Artículo 2.5.2.13., del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, las instancias competentes promoverán la incorporación del PES a los Planes de Desarrollo y los instrumentos de ordenamiento territorial de los respectivos ámbitos y territorios.

Artículo 5°.

Monitoreo y revisión. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 2.5.2.14 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, el Plan Especial de Salvaguardia de la manifestación ‘Conocimientos y técnicas asociadas a la pesca artesanal en el río Magdalena’, a la que se refiere la presente resolución, será revisado como mínimo cada cinco (5) años, sin perjuicio de que lo sea en un término menor en la medida en que las circunstancias así lo ameriten.

Artículo 6°.

Modificaciones y ajustes al PES. De conformidad con lo previsto en el inciso segundo del artículo 2.5.2.15 del Decreto número 1080 de 2015, sustituido por el artículo 22 del Decreto número 2358 de 2019, toda modificación o ajuste al presente PES deberá surtir el procedimiento establecido en dicho decreto.

Artículo 7°.

Comuníquese la presente resolución a la entidad que reúne a los portadores de la manifestación de que trata la presente resolución: Fundación Alma, al correo electrónico: almafun8@gmail.com

Artículo 8°.

Vigencia. La presente resolución rige a partir de la fecha de su publicación.

Publíquese, comuníquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D. C., a 7 de febrero de 2024.

El Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa.

Anexo Res 60 de 2024.pdf

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