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Resolución 354 de 2002

Resolución 354 de 2002 Departamento Administrativo de Bienestar Social

Tipo
Resolución
Número
354
Año
2002
Fecha
10 de abril de 2002
Fuente
Ver el documento original en Régimen Legal de Bogotá D.C. (SISJUR)

Texto completo

**RESOLUCIÓN 354 DE 2002 (Abril 10) "Por la cual se adopta el código de ética del DABS" LA DIRECTORA DEL DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO DE BIENESTAR SOCIAL. DABS, En uso de sus facultades legales y en especial de las que le confiere el Decreto Presidencial 2405 de 1998, la Directiva Presidencial No. 09 de 1999, y la Directiva distrital No. 008/2001.

CONSIDERANDO:

Que mediante el Decreto Presidencial No. 2405 de 1998, se estableció el Programa Presidencial de Lucha contra la Corrupción.

Que con fundamento en la norma en comento la Presidencia de la República profirió la directiva No. 09 de 1999, mediante la cual se impartieron las instrucciones, con las cuales se dio unidad de criterio al cumplimiento de la mencionada Política.

Que dentro de la linea de acción para la prevención de la corrupción en todas sus manifestaciones, una de las estrategias que se viene trabajando, es el "Fortalecimiento de Valores Éticos en el servidor público".

Que el 6 de mayo de 1.991, al suscribir con el señor Alcalde Mayor de Bogotá, y los demás miembros del gabinete el "PACTO POR LA TRANSPARENCIA", señale entre los compromisos adquiridos, "el adelantar con los servidores/as públicos/as procesos de fortalecimiento de valores éticos.

Que el señor Alcalde Mayor de Bogotá, D.C., al expedir la Directiva No. 008 de diciembre 14 de 2001, sobre el programa "Cultura de la Probidad. Bogotá Transparente", estableció como uno de sus objetivos "realizar y cumplir compromisos éticos institucionales".

Que en virtud de lo anteriormente expuesto, en el Departamento, se inició el proceso de elaboración del Código de Ëtica DABS, arrojando como resultado la construcción colectiva del texto definitivo que por el presente acto administrativo se adopta.

RESUELVE:

Artículo primero.

Adoptar el Código de Ética DABS, de conformidad con lo expuesto en la parte motiva de esta Resolución.

Artículo segundo.

La presente Resolución rige a partir de la fecha de su publicación. Dada en Bogotá, D.C. a los diez (10) días del mes de Abril de 2002. PUBLIQUESE Y CUMPLASE ANGELA MARIA ROBLEDO GOMEZ DIRECTORA CARTA DE PRINCIPIOS Y VALORES ETICOS DABS CAPITULO I: MARCO REFERENCIAL Para efectos de iniciar la labor encaminada a la elaboración del Código de Ética del Departamento, fundamentalmente se tomó como base conceptual la Directiva Presidencial 09 de 1999 sobre los Lineamientos para la Implementación de la Política de Lucha contra la corrupción, especialmente, en su capítulo referido a la "Estrategia para el fortalecimiento de Valores Éticos en la Administración Pública"; así mismo, la "Guía para la Formación de Valores" compuesta por unas "Herramientas de transformación de la Administración Pública", que fue dirigida por la Presidencia de la República a las entidades públicas en virtud de la convocatoria para el programa de lucha contra la corrupción, conformado por varias etapas tendientes a construir el Decálogo de Conducta Ética en el ámbito nacional. A nivel Distrital, se tomaron algunos parámetros de los señalados en "EL PACTO POR LA TRANSPARENCIA" suscrito por el señor Alcalde Mayor de la ciudad y su gabinete, con la presencia del señor Vicepresidente de la República Dr. Gustavo Bell, y representantes de la sociedad civil. Igualmente, en este código se ratifican y actualizan los valores que deben guiar las actuaciones, las políticas y los compromisos, consignados en el Plan de Desarrollo "BOGOTA para VIVIR todos del mismo lado", en el cual se expresan los siguientes valores:

1. Respeto por las personas, la ley y lo público
2. Vocación de servicio
3. Pasión por el logro dentro de la consistencia
4. Honradez y transparencia
5. Firmeza en la búsqueda de armonía entre ley, moral y cultura
6. Equidad
7. Solidaridad

De igual manera, los lineamientos indicados por el señor Alcalde Mayor, en la Directiva No. 008 de diciembre 14 de 2001,como desarrollo, del programa "Cultura de la Probidad. Bogotá Transparente", que hace parte del objetivo Gestión Pública Admirable, consagrado en el Plan de Desarrollo, 2001. 2003, se recomienda a las entidades Distritales realizar y cumplir "compromisos éticos para el logro de objetivos institucionales", y contribuyan a la autorregulación a través de procesos pedagógicos e informativos. Para ello determina viable la realización de acuerdos de ética y transparencia que posibiliten el afianzamiento de la ética de lo público e incorporen los valores y los principios en la realización de la misión institucional. De cara a la dificultad que representa el abordaje de la categoría conceptual de la ética, es preciso ofrecer algunas visiones que orientan estos temas en la sociedad actual. Victoria Camps, en su obra "El Malestar de la Vida Pública" (1996), estableciendo una relación entre ética, religión y política, afirma: "La ética también normativa, se distingue de la política en que sus normas no se apoyan o se traducen en una legislación positiva, sino que apelan a la conciencia individual imponiéndole aquellos principios o valores que se consideran imprescindibles para una convivencia humana y racional. El reconocimiento de la dignidad absoluta de todo ser humano y el actuar en consecuencia con tal reconocimiento, es el imperativo que resume toda la doctrina ética". (pág. 60). Así mismo, Erich Fromm, en su libro "Ética y Psicoanálisis (1986) dice: "Si la ética constituye el cuerpo de normas para el logro de resultados excelentes en la ejecución del arte de vivir, sus principios más generales deberán derivar de la naturaleza de la vida en general y de la existencia humana en particular". "...Lo "bueno" en la ética humanista es la afirmación de la vida, el despliegue de los poderes del hombre. La virtud es la responsabilidad hacia la propia existencia. Lo "malo" lo constituye la mutilación de las potencias del hombre. El vicio es la irresponsabilidad hacia sí mismo". Dentro de las tendencias actuales de la administración pública, se esbozan algunos enfoques que propenden por la aplicabilidad práctica de los mencionados conceptos, en el quehacer cotidiano laboral de nuestro Estado Social de Derecho. En consecuencia, el Procurador General de la República, Dr. Edgardo Maya Villazón, manifiesta: "Lo contrario de la ética, es la corrupción; las reglas de la ética se viven en las normas jurídicas y posteriormente, terminan siendo impuestas y desarrolladas". Para el caso, Adela Cortina señala: "El cambio más desconcertante en el mundo ético es, a mi modo de ver, el que se ha producido en las sociedades pluralistas al tener que decidir cual es la instancia encargada de determinar qué es moralmente correcto." ( p. 103.)1. Es preciso entonces entender que la modificación de las conductas se logra tanto desde la ampliación de referentes racionales e informaciones y conceptualizaciones complementarias, como desde los sentires, toda vez que la conducta tiene motivaciones tanto cognitivas como afectivas y emotivas. La anterior afirmación se ratifica en el pensamiento de la misma autora, quien expresa: ". sí hay una crisis ética en la sociedad colombiana, pero no tanto porque se estén poniendo en cuestión unos valores centrales, sino porque se está cuestionando el modo tradicional de acceder a los valores y de determinar cómo deben encarnarse"2 Quiere esto decir que, el conocer y compartir la comprensión racional de los conceptos, principios y valores, solo corresponde a una parte de la conducta que toca a la esfera cognitiva, pero que es indispensable generar estrategias que logren las transformaciones relacionales y emocionales que lleven a la transformación de las conductas. En el ejercicio de la vida laboral, cada una de las personas que desempeña funciones y actividades en una entidad u organización contribuye con sus actuaciones no sólo con el logro de los objetivos misionales sino que, simultáneamente participa en la construcción de un clima psicológico, se desarrolla personalmente y aporta en la consolidación de una cultura institucional. La cultura institucional, al igual que cualquier otra cultura, es cambiante y se reproduce a partir del tipo de interacciones que propicia. Toda colectividad comparte dispositivos, tanto explícitos como tácitos, que regulan el comportamiento de los miembros de la organización y se transforman a partir de propuestas introducidas por agentes externos o internos, representados en ideas, comunicaciones, personas, normas, tendencias de la sociedad en general y por las propias actuaciones de las personas, quienes a la vez incorporan dispositivos y hacen cultura desde las realidades particulares. La construcción de esa cultura institucional con unos valores institucionales compartidos, implica la incorporación individual y personal de unos principios rectores. Principio, definido aquí como "un dispositivo de control personal" al cual se sujeta la conducta de manera no negociable. La incorporación o apropiación de los principios tiene como único camino las interacciones cotidianas, desde las cuales se vuelven realidad operante y cuya manifestación tangible es el actuar, de tal manera que se considere incorporado un principio y reconocido un valor a través de las conductas que así lo ratifican. Es a partir de esta práctica vivencial de los principios en las interacciones sociales, que se opta por comportamientos y actitudes que representan un valor. A la par con la manifestación explícita de los principios rectores, se hace necesario lograr una comprensión compartida sobre lo que denominamos ETICA; por consiguiente, el DABS la define como la decisión libre y autónoma de cada servidor/a, frente a las situaciones, actuaciones o problemáticas que en su labor se presenten, y que ponen en juego sus principios personales, las normas institucionales y la misión de la entidad. Lo que se desea en este proceso de construcción y aceptación de un código ético, es que cada uno/a de los/as servidores/as públicos / as, contratistas y particulares que desarrollen funciones públicas, reflexione sobre sus principios y sus valores personales y los confronte con los valores institucionales, en la búsqueda de actuaciones coherentes en la vida institucional, teniendo como fin último la misión del DABS.

Capítulo II. CARTA DE PRINCIPIOS Y VALORES | A. PRINCIPIOS PERSONALES

* Reconocimiento de la Dignidad Humana * Compromiso * Responsabilidad * Lealtad * Honestidad * Desempeño Óptimo * Sentido de Pertenencia | B. VALORES INSTITUCIONALES ---|--- * Transparencia * Recursos públicos son sagrados * Equidad * Efectividad * Solidaridad * Calidad en el servicio * Imparcialidad

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