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Proyecto de Acuerdo 75 de 2016

Proyecto de Acuerdo 75 de 2016 Concejo de Bogotá, D.C.

Tipo
Proyecto de Acuerdo
Número
75
Año
2016
Entidad
Concejo de Bogotá, D.C
Fuente
Ver el documento original en Régimen Legal de Bogotá D.C. (SISJUR)

Texto completo

PROYECTO DE ACUERDO No. 075 DE 2016 "POR MEDIO DEL CUAL SE PROMUEVE LA CREACIÓN DE UNA RED DE VIGILANCIA DEL ÍNDICE DE RADIACIÓN SOLAR ULTRAVIOLETA, EN LA CIUDAD DE BOGOTÁ D.C.Y SE ADOPTAN OTRAS DISPOSICIONES " EXPOSICIÓN DE MOTIVOS _1. OBJETO DEL PROYECTO _El presente proyecto de acuerdo tiene como objeto promover la instalación de una red de solmáforos en la ciudad de Bogotá D.C., los cuales estarán distribuidos en lugares públicos y al aire libre, donde exista alta afluencia de personas, con el fin de realizar vigilancia ambiental sobre el índice de radiación ultravioleta, acompañado de un programa de fotoeducación que funcione como estrategia de prevención en salud, mediante la sensibilización de la población en la utilidad práctica de dichos solmáforos. 1. Justificación Actualmente son innegables las consecuencias de la radiación solar ultravioleta sobre la salud, causando diferentes afecciones por su exposición prolongada. Por otra parte, las estrategias de prevención han resultado ineficientes sin que disminuya este problema de salud pública; al mismo tiempo, no existe un mecanismo de divulgación del grado de intensidad de la radiación ultravioleta distinto al índice que publica el IDEAM en su página de internet mediante los pronósticos; y finalmente, cabe mencionar que las pocas campañas que se realizan no la conoce la gran mayoría de la ciudad de Bogotá. Existen algunos factores específicos que hacen que la población de la ciudad de Bogotá se encuentre claramente expuesta al riesgo de contraer enfermedades de la piel y/o oculares mucho más que otras ciudades, debido al nivel de radiación ultravioleta que llega a la ciudad, al igual que la debilidad que posee la ciudad en cuanto al sistema de vigilancia en radiación solar ultravioleta, junto con la falta de estrategias adecuadas de prevención en salud que mitiguen dicha problemática. A continuación se presentan los argumentos que justifican la necesidad de implementar un mecanismo de vigilancia ambiental y de salud y que, al mismo tiempo, se convierta en una estrategia de prevención para toda la población de Bogotá, especialmente para aquellas personas más vulnerables. 2.1. Situación epidemiológica El cáncer de piel no melanoma (CNM) ha venido presentando un aumento gradual a nivel mundial y en Colombia, según datos recientes, las tasas se duplicaron entre los años 2003 y 20071 (Ver Figura 1). En Colombia, particularmente existen un conjunto de variables tanto geográficas, como físicas y biológicas, pero también se deben tener en cuenta algunos factores sociales, económicos y culturales que podrían estar relacionadas con el aumento de las enfermedades de la piel y las oculares por la exposición prolongada a la radiación solar. Según los datos del Anuario Estadístico 2009 publicado por el Instituto Nacional de Cancerología en el 2010, el cáncer de piel es responsable del 17,6 % del total de casos de cáncer atendidos por esta entidad, siendo la enfermedad tumoral maligna más frecuente2. Nova y colaboradores publicaron el perfil epidemiológico de los pacientes con cáncer de piel en el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta (CDFLLA), describiendo un número creciente de casos en relación al número de pacientes con patología cutánea atendidos en este centro, pasando de 6 por 1000 en el 2003 a 17 por 1000 en el 2005. Finalmente un estudio publicado por Sánchez y colaboradores en el 2011, permitió establecer, con datos poblacionales, la incidencia de cáncer de piel en Colombia y documentó un incremento significativo, pasando de 23 casos por 100.000 habitantes en el 2003, a 41 casos por 100.000 habitantes en el 2007. En este trabajo, los autores estimaron, a través de un modelo de regresión, que de mantenerse la tendencia y las condiciones actuales, podrían esperarse para el año 2020, alrededor de 102 casos nuevos por 100.000 habitantes, con los costos asociados y las repercusiones en términos de calidad de vida para estos pacientes3 Figura 1. Incidencia de cáncer de piel en Colombia, período 2003-2007. | --- Fuente: Sánchez, 2009 Una parte significativa de la carga de la enfermedad ha sido atribuida a las exposiciones que tienen que ver con el tipo de ocupación de las personas, ya que debido a las diferentes funciones que se desempeñan en la ciudad existen roles que hacen que una persona se encuentre mucho más expuesta que otra. Ejemplo de ello son las ocupaciones relacionadas con la construcción, las ventas informales, los transportadores, controladores de ruta, artistas de la calle, entre otros, las cuales implican exposiciones prolongadas a la RUV durante el día y a lo largo de la vida, todo esto sumado al papel que juega la localización andina de la mayoría de los asentamientos poblacionales de nuestro país.

Según la Organización Mundial de la Salud la radiación UV-A y UV-B, en dosis apropiadas, beneficia ciertas funciones de los organismos vivos, pero en dosis excesivas y acumulativas sus consecuencias pueden ser muy perjudiciales. La radiación ultravioleta procedente del Sol, puede incrementar los casos de cáncer en la piel, cataratas y afectar el sistema inmunológico en los humanos. Además, puede causar el envejecimiento prematuro de la piel y su oscurecimiento.

Aunque aún no se cuenta con estadísticas precisas del cáncer cutáneo, se sabe que este problema es una causa frecuente de consulta, presentándose cada día en personas más jóvenes.

Los estudios que han evaluado factores de riesgo de cáncer de piel, no han reportado resultados relacionados con los contextos rural y urbano de los participantes, punto fundamental teniendo en cuenta que en el país existen amplias diferencias entre estos dos tipos de población en términos del acceso a prevención, promoción y atención en salud. Igualmente, se debe considerar en la ciudad de Bogotá, las diferencias de acceso a medicina especializada, como Dermatología, por una parte de la población, especialmente aquella considerada como vulnerable desde el punto de vista socioeconómico, presentando, generalmente un difícil acceso al servicio de salud y por ende, aún más difícil la posibilidad de acceder a citas médicas con especialistas.

2.2. Situación ambiental

2.2.1. Ubicación geográfica Como se planteó anteriormente, existen factores físicos, ambientales y geográficos que modulan los niveles de RUV, influyendo sobre el riesgo potencial de padecer cáncer de piel. Es así, como Colombia es un país que por su ubicación geográfica, se encuentra ubicado sobre la línea ecuatorial y además con una alta densidad poblacional sobre la región Andina, con alturas superiores a los 2400 msnm, se puede incrementar aún más el riesgo de dicha población con respecto a la probabilidad de contraer cáncer de piel.

De acuerdo a los reportes del IDEAM durante todo el año, en el país, el índice de radiación ultravioleta promedio, permanece entre alto y muy alto.

2.2.2. Distribución espacial y temporal de la radiación ultravioleta en Colombia De acuerdo a los reportes del IDEAM durante todo el año, en el país, el índice de radiación ultravioleta promedio, permanece entre alto y muy alto. La intensidad de la radiación ultravioleta en el territorio nacional, se presenta a través de los promedios mensuales del máximo valor del índice ultravioleta (IUV) que se puede presentar durante el mediodía, con cielos despejados. En el Anexo 1 se pueden observar los mapas mensuales con el comportamiento espacial de la radiación ultravioleta en el país, en donde se observa que en la mayoría de regiones del país existen valores del IUV entre 9 y 10, catalogados como una exposición muy alta y peligrosa, de acuerdo con las especificaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Pero es importante resaltar que en la región Andina, en donde se encuentra la ciudad de Bogotá, se presentan valores del IUV entre 11 y 13, catalogados como una exposición extremadamente alta y peligrosa (Ver Anexo 1).

2.2.3. Comportamiento de la Radiación respecto al ozono El comportamiento a lo largo del año de la radiación ultravioleta en el país, también depende del comportamiento que presente en la atmósfera el ozono total, el cual se caracteriza porque varía naturalmente a lo largo del año sobre el país y el mes de enero se caracteriza por presentar los valores más bajos, a partir de febrero se presenta un aumento gradual del ozono total sobre el territorio nacional hasta el mes de agosto que es cuando se presentan los máximos valores durante el año. A partir de septiembre empieza nuevamente la disminución del ozono total hasta el mínimo que se presenta en enero. Teniendo en cuenta lo anterior y debido a que al final y a principios del año la Tierra está más cerca al Sol y además predomina el tiempo seco en gran parte del país, se presenta las mayores intensidades del IUV desde mediados de diciembre hasta finales de febrero en gran parte del territorio nacional, especialmente en zonas de montaña de la región Andina con intervalos del IUV entre 12 y 15. Por ésta razón en éstas épocas es donde se deben realizar más recomendaciones en salud, aunque éstas se deben mantener a lo largo del año con el fin de promover hábitos de protección solar.

2.3. Situación socio-económica y cultural

Por otra parte, es importante tener en cuenta que, aunque el cáncer de piel es uno de los cánceres que tiene una menor letalidad, si genera unos costos sobre el sistema de salud y, en muchos casos, se convierte en una barrera de acceso para algunas personas a causa de un déficit de especialistas o un desconocimiento de la enfermedad y de su prevención.

Culturalmente existen muchas personas que simplemente no practican comportamientos preventivos frente a la radiación ultravioleta, tal vez porque la capacidad de bronceo de una persona se relaciona más con un componente estético, y en otros casos, porque no sienten la necesidad de utilizar elementos de protección. También se debe considerar la situación económica como una limitante que puede afectar el uso de elementos de protección, tales como bloqueador solar, gafas con filtro uv, sombreros y/o cualquier otro accesorio por medio del cual se pueda obtener protección solar.

Para dicha problemática se necesitan urgentemente programas educativos para dar a conocer mejor los efectos nocivos de la radiación UV e impulsar cambios de los estilos de vida que frenen la tendencia al aumento continuo de los casos de cáncer de piel y la utilización de los solmáforos se convierten en una herramienta muy valiosa para tal fin.

Análisis técnico

El índice UV solar (IUV) es una medida sencilla de la intensidad de la radiación UV en la superficie terrestre y un indicador de su capacidad de producir lesiones cutáneas, que sirve como vehículo importante para hacer conciencia en la población y advertir a las personas de la necesidad de adoptar medidas de protección cuando se exponen a la radiación UV.

El IUV es el fruto de una labor internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Comisión Internacional sobre Protección contra la Radiación no Ionizante (ICNIRP) y la Oficina Federal Alemana para la Protección contra la Radiación. Desde su primera publicación en 1995, se han realizado varias reuniones internacionales de expertos. A continuación se puede observar el índice establecido por la OMS4.

** Figura 2. Escala del índice de radiación ultravioleta con sus respectivas recomendaciones en salud.

--- Fuente: OMS, 2003.

** Para el año 1993 se publica la primera edición del Atlas de Radiación Solar en Colombia, documento que da información nacional acerca del comportamiento de la radiación solar global en Colombia, mostrando los mapas que caracterizan esta variable en un período de tiempo mensual, en el cual se describe a través de colores para clasificarlo por rango.

En Bogotá, se llevó a cabo un estudio en el año 2006, en donde se obtienen mapas de los promedios de radiación solar mensuales en la ciudad; dichos promedios fueron validados a partir de datos experimentales por parte del grupo de Energías Alternativas de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas en Bogotá.

En el año 2007, se llevó a cabo el estudio: "Correlación de los valores de radiación global estimados y medidos sobre una superficie inclinada en días claros en la ciudad de Bogotá". En este trabajo se desarrolló una expresión para determinar la radiación solar global para días claros sobre superficies horizontales o inclinadas.

En Colombia se han llevado a cabo algunos estudios respecto al tema de radiación ultravioleta y salud. En Cali se llevó a cabo un estudio acerca del impacto de un programa de foto-educación en los conocimientos y hábitos de una población escolar, en donde se evidenció el porcentaje de efectividad sobre los estratos más bajos, resaltando la necesidad de involucrar este tipo de campañas dentro del pensum escolar.

Otro estudio que se debe resaltar, aunque no fue realizado en la ciudad de Bogotá, es el trabajo llevado a cabo por San Clemente llamado: "Altos índices de radiación ultravioleta en Medellín y en una localidad del oriente antioqueño (Colombia)", como uno de los pocos que relacionó la radiación ultravioleta como factor de riesgo para el desarrollo de cáncer y cataratas, dentro de las múltiples investigaciones de nuestro país **

3. Del proyecto de acuerdo

3.1. Qué son los Solmaforos ** 3.1.1. Descripción general y funcionamiento El solmáforo es un equipo de apariencia similar a los semáforos de tránsito, con el fin de ofrecer una estrategia pedagógica de claro entendimiento para todo tipo de población, el cual tiene como función medir la radiación del tipo UV-B, la más peligrosa para la piel. La medición se efectúa mediante sensores ópticos y filtros UV, y el sensor entrega la intensidad de la radiación UV mediante un código de colores que hace muy sencillo identificar la peligrosidad de la radiación. Dicho código de colores ha sido definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los cuales se utilizan en el solmáforo mediante bombillos que van cambiando dependiendo de la nubosidad, de la época del año, la altura, la hora del día y algunos otros factores; cuando en el solmáforo se prende el color verde, la intensidad de los rayos solares y la exposición a la radiación UV es baja y el riesgo de exposición al sol es mínimo para la salud humana. Cuando se prende el amarillo es moderada, lo cual indica que debe limitarse un poco la exposición al sol; con el naranja se indica que es alta, evidenciando un riesgo para la salud humana y la necesidad de usar elementos de protección, como crema con filtro solar, gafas y/o sombrero; con el rojo muy alta y con el morado se señala que es extremadamente alta, por lo tanto puede significar un riesgo muy alto para la salud si la exposición al sol se prolonga por más de algunos minutos.

El solmáforo muestra el índice UV (IUV), que mide la intensidad de la radiación solar ultravioleta y da alertas. El indicador se calcula en una escala del 1 al 11+, y alcanza los niveles más altos, generalmente, alrededor del mediodía, horario en que existe mayor probabilidad de producirse lesiones en piel y ojos.

Este aparato se convierte en una excelente estrategia de prevención en salud, ya que según estudios de la Asociación Colombiana de Dermatología, del total de los tipos de cáncer que se registran en el país, el 47% corresponde al de piel, de los cuales en su mayoría son resultado del efecto crónico de los rayos solares ultravioleta.

Los primeros y únicos dos (2) solmáforos que fueron instalados en Bogotá, y gestionado, en su momento, por la Unidad Técnica de Ozono del Ministerio del Medio Ambiente y por el IDEAM, apoyados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; proyecto que no contó con estrategias de divulgación ni de seguimiento al índice de radiación solar ultravioleta de la ciudad. A continuación se puede observar el gráfico que explica el funcionamiento del aparato.

** Figura 3. Diagrama del solmáforo con el código de colores propio de su funcionamiento.

--- Fuente: http://www.elinformativo.org/medioambiente_solmaforo.htm. Recuperado el 06 de febrero de 2016 a las 8:15 a.m.

** 3.1.2. Características técnicas del solmáforo El Solmáforo consta de dos partes principales: el cabezal y el módulo visor, que se muestran en la figura siguiente:

1. El cabezal, es el módulo que mide la radiación, por lo tanto, tiene que estar situado al sol durante todo el día.

2. El módulo visor puede estar en el exterior o interior, y en una posición visible.

3. El módulo visor debe enchufarse a la red de 220 V AC y se apaga automáticamente durante la noche.

Es importante aclarar que el solmáforo por ser un aparato que utiliza mecanismos electrónicos por medio de sensores, debe existir un mantenimiento periódico, al igual que la limpieza del cabezal de manera adecuada, cumpliendo con la finalidad para la cual ha sido diseñada y generando el impacto esperado sobre la salud humana.

En la siguiente fotografía se pueden observar cada una de sus partes, al igual que la ficha técnica del solmáforo.

** Figura 4. Fotografía de las partes de un solmáforo.

--- Fuente: Descripción del solmáforo. http://www.optoelectronica.cl/solmaforo.html. Recuperado el 06 de febrero de 2016 a las 9:37 a.m.

Ficha técnica: --- Medición**: Indice Ultravioleta, definido de acuerdo a la sugerencia de la OMS. Publicación No _ISBN 92 4 359007 3 (NLM classification: QT 162.U4)_

Salida con luz de color de acuerdo a la siguiente tabla:

Color Indice UV

Verde 0 – 2,5 Amarillo 2,5 – 5,5 Naranja 5,5 – 7,5 Rojo 7,5 – 10,5 Morado 10,5 y mayor ** Detector:

semiconductor con banda de medición angosta: UV-B, entre 280 – 315 nm.

Rango de medición.

Indice: 0,5 (1,38 uW/cm2) – 20 (55,6 uW/cm2)

Exactitud **: ± 5% del valor real Domo de teflón para integración de radiación difusa y directa.

** Cabezal:

duraluminio

Dimensiones:

56(largo) x 26 (ancho) x 22 (alto) cm3

Alimentación:

220 V AC, 100 W, 50 – 60 Hz

Calibración:

realizada por la Universidad de Santiago para cada equipo, según estándares de la OMS. Calibración válida por 1 año. CLASIFICACION:** Equipo médico de prevención de los efectos de la radiación solar en la piel y ojos.

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